La de Diego Armando Maradona en el Mundial de 1986 es una de las actuaciones más recordadas en la historia del fútbol. “El Pelusa” fue galardonado con el Balón de Oro tras llevar a la albiceleste a la conquista de su segunda estrella de forma brillante.
En aquella época el galardón entregado por France Football era exclusivamente para futbolistas europeos, de ahí que el Balón de Oro de aquella temporada fuese para Igor Belánov. Un robo para todos los fans del “10” que la revista intentó corregir entregándole un galardón honorífico, al igual que sucedió con Pelé.

¿Dónde está?
La FIFA lo entregaba, sin importar la nacionalidad, al mejor jugador de la Copa del Mundo desde la edición de 1982. Maradona lo ganó en México por delante de Harald Schumacher y Preben Elkjaer Larsen.
No le duró mucho la alegría, ya que, en 1989 la mafia decidió atracar el Banco di Napoli. Lugar donde el Diego guardaba su Balón de Oro. Ocho asaltantes accedieron a la sucursal por un túnel desde el local contiguo. Ya dentro, ataviados con máscaras, amordazaron a los empleados y abrieron alrededor de 80 cajas de seguridad de las 400 que poseía el banco.
Su víctima más famosa perdió su galardón más preciado además de una buena cantidad de joyas y relojes. El ídolo del Nápoles recurrió al jefe de la Camorra napolitana, Salvatore Lo Russo, para que le ayudase a recuperar los objetos robados.
Pudieron rescatar algunos objetos, pero entre ellos no estaba el Balón de Oro. Al parecer los atracadores lo habían fundido y hecho lingotes para venderlos en el mercado negro.
Inesperada reaparición
Durante décadas esta fue la versión oficial hasta que en 2016 fue adquirido por un coleccionista franco-argelino por apenas 1,20€ en una subasta realizada en París. El nuevo propietario desconocía el origen del trofeo.
Todo saltó por los aires cuando la casa Aguttes trató de subastarlo de nuevo el 6 de junio de 2024. Esperaban recibir más de 10 millones de euros, pero todo quedó paralizado por la reclamación de la familia de Maradona. La justicia francesa suspendió la puja indefinidamente y confiscó el Balón de Oro hasta que se determine su legítimo propietario.




