En 2004 durante un encuentro del Ajax de Ámsterdam contra el NAC Breda, el mago sueco, aunque de ascendencia bosniocroata, nos deleitaba con esta genialidad.
Un gol que muestra muchas facetas del habilidoso delantero. Potencia. Regate. Amago y definición. ¿Quién da más?

Uno a uno el bueno de Zlatan se fue librando de sus rivales hasta depositar suavemente la pelota en la portería contraria.
Hay que reconocer que el rival no es de gran entidad, ni el partido tiene demasiada trascendencia, pero no me negareis que el gol de Ibrahimovic es una auténtica maravilla



