Hay ciertos equipos a lo largo de la historia que todo aficionado, sea del país que sea, conoce de memoria. Uno de ellos sin duda es el AC Milan de “Los Invencibles” dirigido por Fabio Capello, que continuaron los éxitos iniciados por “Los Inmortales” comandados por Arrigo Sacchi a finales de la década de 1980.
Aquellos dos equipos “rossoneri” conquistaron tres Copas de Europa y alcanzaron cuatro finales de la máxima competición continental entre 1989 y 1994.
Con “El Sargento” en el banquillo fijaron la mayor racha de imbatibilidad en la historia del fútbol europeo. 55 partidos oficiales consecutivos sin conocer la derrota entre 1991 y 1993.

El 18 de febrero de 1993 con bajas de renombre como Gullit, Rijkaard, Van Vasten o Papin se presentaron en San Mamés para disputar un encuentro amistoso ante el Athletic Club, que tuvo su miga.
¿Fin de la racha?
Pese a no haber nada en juego fue un choque muy duro y disputado que llegó a los instantes finales con 0-0 en el marcador. Los “leones” tuvieron más y mejores ocasiones, aunque los transalpinos también llegaron con peligro a la meta local.
En el 87’ Mendiguren puso un centro que Carlos García mandó al fondo de las mallas con un derechazo ante el que nada pudo hacer Sebastiano Rossi.
Las 40.000 almas que abarrotaban las gradas de La Catedral entraron en estado de júbilo, más aún si cabe cuando en el descuento Franco Baresi cedió el balón atrás hacia su portero, éste no pudo controlarlo e irremediablemente se coló en la portería. 2-0.

En defensa del guardameta cabe destacar que el esférico golpeó en una bola de papel de aluminio, desviando su trayectoria y provocando su grotesco error.
De esta manera los rojiblancos derrotaron a un equipo que parecía invencible y, los aficionados de San Mamés fueron partícipes, además de con sus gargantas, lanzando un objeto al césped que sirvió para dar el segundo tanto a los suyos.
Fue un amistoso pero no para Capello, que se quejó amargamente de que los locales no cumplieron lo establecido antes del partido, realizando hasta 8 sustituciones, por lo que este encuentro no debía contar para romper su racha de imbatibilidad.
Apenas un mes más tarde los “rossoneri” perdieron oficialmente la imbatibilidad al caer en Serie A 0-1 contra el Parma con un gol de falta directa del colombiano Faustino Asprilla. El récord quedó fijado en 58 partidos, aunque como hemos contado anteriormente en Bilbao piensan muy distinto.



