Croacia, la debutante y gran revelación de aquel torneo se había adelantado en el 46’ gracias a un tanto de Davor Suker que silenció el Stade de France.

Apenas un minuto después el zaguero de origen caribeño llevó la calma a la grada definiendo como el mejor delantero un gran balón filtrado por Thierry Henry.
En el 69’ llevó al delirio a todo un país con un zurdazo desde la frontal del área que se coló junto al poste. Sin duda los dos goles más importantes en la carrera de Thuram, que sirvieron para meter a Les Bleus en la final de su Mundial.



