Los gallegos ya habían estado a punto en 1994, pero los maletines y el fatídico penalti de Djukic les habían privado del título.

Por todo eso se decía «España le debe una Liga al Depor». Deuda que se saldó hace ahora 20 años.
El gol de Donato ante el RCD Espanyol en encarrilaba la Liga en la última jornada. Aquel día hubo otro gol más en Riazor. El de la tranquilidad. Makaay alejó todos los fantasmas del pasado con el 2-0 y la copa se quedaba en A Coruña.



