Un día de furia

El pasado 25 de enero se cumplieron 25 años de una de las patadas más famosas de la historia del futbol. Lo más sorprendente es que no fue a un balón, ni tan siquiera a un rival.

La megaestrella francesa Eric Cantona ha sido siempre un personaje controvertido. Capaz de lo mejor con el balón y de lo peor cuando era víctima de su impulsivo carácter. Una especie de Doctor Jekyll y Mr. Hyde.

Nos comprometemos a contar más detenidamente su carrera deportiva (o su historial delictivo) en un futuro, pero hoy nos centramos en este acto que podríamos denominar como su última fechoría.

La patada de Cantona, la más famosa de la historia del fútbol - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

La patada más famosa de la historia del fútbol (Fuente: www.izquierdadiario.es)


Aquel miércoles 25 de enero de 1995 se enfrentaban en Selhurst Park el Crystal Palace y el Manchester United. Los «Diablos Rojos», segundos en la clasificación, venían de ganar en casa al líder, el Blackburn Rovers y confiaban en vencer a domicilio a «Los vidrieros», que se encontraban decimoséptimos en la clasificación.

La primera parte transcurrió sin goles y podría decirse que, sin incidentes, más allá del férreo marcaje que el defensa local, Richard Shaw, que apenas permitía respirar a The King.

Dura entrada de Richard Shaw a Eric Cantona - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Dura entrada de Richard Shaw a Eric Cantona (Fuente: www.manchestereveningnews.co.uk)


Retando a «The King»

Shaw había recibido unas directrices muy claras, frenar por lo civil o por lo criminal a la estrella del United y, de paso, conociendo sus antecedentes, poner a prueba sus nervios.

El pegajoso zaguero local cumplió su cometido a las mil maravillas, cortando cualquier acción ofensiva del galo, para lo cual se valió de todo su repertorio de agarrones, codazos y rodillazos.

Así llegaron al minuto 47, Peter Schmeichel despeja en largo un balón que se convierte en una acción de ataque para su equipo. The King corre hacia el balón en tres cuartos de campo, pero Shaw le gana  la posición agarrando del brazo al delantero francés. La acción podía haberse resuelto con una tarjeta amarilla sin más por la falta táctica. Pero no.  Con Cantona no.

Tangana tras la expulsión de Cantona en Selhust Park - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Tangana tras la expulsión de Cantona en Selhust Park (Fuente: www.telegraph.co.uk)


Como represalia por el agarrón, Cantona le propina una patada sin opción alguna de jugar el balón. El árbitro resuelve la acción mostrando la tarjeta roja al delantero por agredir a un contrario.

En medio del caos, con jugadores de ambos equipos reclamando al arbitro, el marsellés se dirige hacia la bocana de vestuarios bajándose su icónico cuello levantado. Seguramente maldiciéndose por haberla liado por enésima vez.

Al pasar junto a la grada abarrotada de hinchas de «Las Águilas», un hooligan, Matthew Simmons, desciende corriendo desde su asiento en la fila 11 hasta la valla que separa la grada del campo mientras grita todos los insultos que se os puedan ocurrir.

Instantes previos a la patada de Cantona a un hooligan - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Instantes previos a la patada de Cantona a un hooligan (Fuente: www.tycsports.com)


La ira del rey

Obviamente no fue el único que insultó al jugador del United, pero hubo algo que captó su atención. Simmons le dijo: “Vuélvete a Francia con tu puta madre, bastardo”.

Cantona, que ya estaba cruzado. Montó en cólera. Corrió hacia él y le lanzó una brutal patada voladora que impactó en el pecho del hooligan, al que continuación le sobrevino una secuencia de puñetazos en los pocos segundos que tardaron en reaccionar los empleados del club.

 

Aquel incidente tuvo graves consecuencias para todas las partes. Tal vez sea lo de menos, pero el partido acabó 1-1 y el United acabaría perdiendo aquella Liga que se llevó el Blackburn. El Crystal Palace tampoco consiguió su objetivo y no pudo evitar el descenso.

Eric Cantona fue inhabilitado durante 10 meses, condenado a pagar una multa de 30.000$, a cumplir 120 horas de trabajos comunitarios y 10 días de prisión, de los que solo cumplió 24 horas.

Eric Cantona durante el proceso judicial - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Eric Cantona durante el proceso judicial (Fuente: footballshirtcollective.com)


Por si fuera poco, fue apartado de la selección francesa, cuando ya estaba llamado a ser el gran líder de aquel grupo. Nunca volvería a vestir la camiseta de «Les Bleus«.

Cuando las gaviotas persiguen al pesquero, es porque piensan que las sardinas serán lanzadas al mar - Eric Cantona

En cuanto a Simmons tampoco acabó mucho mejor. Abandonó el anonimato para convertirse en una cara conocida y no precisamente por algo bueno. Aquella acción le costó perder el empleo.

Al irrumpir forzosamente en la escena pública, los medios de comunicación fijaron sus focos sobre él, indagando en sus miserias en busca de la historia de aquel polémico hincha “víctima” de la patada de Cantona.

Matthew Simmons escoltado por la policía - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Matthew Simmons escoltado por la policía (Fuente: metro.co.uk)


«No me arrepiento»

No tardó en hacerse pública la vinculación de Simmons al grupo de extrema derecha National Front. Para colmo sus ideas racistas quedaron probadas al salir a la luz su participación en un robo a una estación de servicio en 1992, en la que había agredido con una llave inglesa a un ciudadano de Sri Lanka.

A pesar de las graves consecuencias que tuvo aquella agresión para Cantona, nunca dio muestra alguna de arrepentimiento. Prueba de ello son sus declaraciones a Mirror.

Debería haberle golpeado más fuerte, no me puedo arrepentir, fue una sensación genial

Algo similar respondió «The King» cuando le preguntaron por el mejor momento de su carrera:

Fue cuando le di la patada de kung fu a un hooligan, porque ese tipo de gente no tiene nada que hacer en un partido. Creo que es un sueño para algunos dar una patada a ese tipo de gente. Así que lo hice para ellos, para que estuvieran felices. Y ellos hablan hasta hoy al respecto. He visto muchos jugadores marcando goles y todos ellos saben la sensación. Pero esta, de saltar y patear a un fascista, no es algo que se saboree todos los días
Eric Cantona un genio con mucho temperamento - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Eric Cantona un genio con mucho temperamento (Fuente: www.marca.com)


Una vida marcada

En el caso de Matthew Simmons tampoco puede decirse que encauzase su vida tras el incidente. En 2006 volvía a las andadas cuando el entrenador de su hijo, perteneciente a las categorías inferiores del Fulham, decidía dejarle fuera del equipo.

Ante aquella decisión técnica, Simmons se tomó la justicia por su mano y la emprendió a puñetazos contra el técnico.

Ese técnico de infantiles era Stuart Cooper, al que escupió y propino varios puñetazos cuando volvieron a cruzarse en un estadio de fútbol en 2011, justificando su ataque por una mirada amenazadora y desafiante por parte de Cooper.

Tiempo después intentó vender su historia a un tabloide sensacionalista por unos pocos miles de libras que nunca cobró.

A día de hoy, separado de la madre de su hijo, sobrevive como puede trabajando como albañil, mientras esquiva en sueños la patada de Cantona que le dio la fama y marcó su vida para siempre.

«Las almas de los nobles y los zapateros están hechas del mismo molde. La misma causa que provoca una disputa entre vecinos causa una guerra entre príncipes»- Nicolás Maquiavelo

Cantona y Simmons, los protagonistas de la patada más célebre en la historia del fútbol - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Cantona y Simmons protagonistas de la patada más célebre (Fuente: www.telegraph.co.uk)