La final de todos los tiempos

En mayo se cumplieron 20 años de “el milagro del Camp Nou”, una de las finales más épicas en la historia del fútbol.

El Bayern Múnich era campeón hasta el último minuto… Pero hasta el rabo todo es toro y aquel Manchester United no se iban a rendir. Querían su segundo cetro continental tras 31 años de espera.

La segunda era dorada de los “Busby Babes” con la Santísima Trinidad Best, Charlton, Law a la cabeza había llevado la gloria a Old Trafford “aprovechándose” en 1968 de la maldición de Bela Guttman sobre el Benfica.

El Manchester United logró el "triplete" en 1999

El Manchester United logró el «triplete» en 1999 (Fuente: www.rtve.es)

Era la hora de los “Fergie Boys”. Dominaban las islas con tres campeonatos consecutivos, pero ahora querían reinar sobre toda Europa.

Unos habían ganado Liga y Copa en Inglaterra. Los otros eran campeones de Alemania. La Copa de Europa era la guinda del pastel para redondear la temporada.

Beckham, Neville y Scholes tres iconos de la "clase del 99"

Beckham, Neville y Scholes tres iconos de la «clase del 99» (Fuente: www.sportsmole.co.uk)

 

El trébol como obsesión

Desde el inicio de la temporada mantuvieron una encarnizada pugna en la Premier League con el Arsenal de Wenger.

A falta de dos jornadas para la conclusión del campeonato los “Red Devils” aprovecharon la derrota de los “Gunners” en el campo del Leeds United para recuperar el liderato. Ya no lo iban a soltar.

Apenas 10 días antes de la disputa de la final de la Copa de Europa, revalidaban el título doméstico. Un gran acicate de cara a aquel trascendental encuentro.

Ryan Giggs chutando en un Manchester United vs Arsenal

Ryan Giggs chutando en un Manchester United vs Arsenal (Fuente: www.mirror.co.uk)

Tenían otro escollo por el camino para alcanzar el ansiado trébol. Un hito que hasta la fecha sólo habían conseguido el Celtic (1967), Ajax (1972) y PSV (1988).

Cuatro días antes de la final del Camp Nou la cita era en Wembley, frente al Newcastle dirigido por Ruud Gullit y con cañonero Alan Shearer en punta de lanza.

El partido fue muy duro, pero un tempranero gol de Teddy Sheringham (11’), encaminó las cosas para los Diablos Rojos. En el 53’ el siempre oportuno Paul Scholes con un zurdazo acercaba definitivamente el doblete a Manchester.

 

Allá por el mes de agosto de 1998 el sorteo de la fase de grupos de la Copa de Europa deparó que el Manchester United cayese en el “grupo de la muerte”.

Un camino lleno de bombas

Tendría que pelear con Bayern de Múnich y FC Barcelona por un puesto en la siguiente fase. El Brondby era la cenicienta del grupo, aunque dio la campanada al derrotar a los alemanes en la primera jornada.

La resolución del grupo supuso una feroz batalla entre estos tres grandes de Europa. Los bávaros lideraron el grupo con 11 puntos.

El Manchester United pasó como uno de los mejores segundos tras 2 victorias y 4 empates. Los de Ferguson marcaron 20 goles y encajaron 11. Cada uno de sus partidos fue un espectáculo tremendo.

Beckham lanzando una falta frente al FC Barcelona

Beckham lanzando una falta frente al FC Barcelona (Fuente: www.ball3printing.com)

En cuartos de final les esperaba el vigente campeón de la UEFA. El Inter y su portentosa delantera formada por Ronaldo, Roberto Baggio y Zamorano. Casi nada.

Fueron dos duelos preciosos. En Old Trafford dos goles de Yorke pusieron en ventaja a los locales. Marcador que hicieron valer en el Giusseppe Meaza. El 1-1 de la vuelta les metía en semis.

En la penúltima ronda esperaba otro “coco”. La Juventus. Finalista de las tres ediciones anteriores (sólo consiguió ganar la del ’96), que contaba con jugadores de la talla de Zidane, Deschamps, Del Piero o Inzaghi.

Cole certificó en Turín el pase del Manchester United a la final

Cole certificó en Turín el pase del Manchester United a la final (Fuente: www.manchestereveningnews.co.uk)

En la ida firmaron un empate a 1. El choque de vuelta fue una auténtica locura. En apenas 11 minutos Inzaghi marcaba dos goles.

Tras un inicio nefasto, los “Red Devils” mostraron todo su potencial. Entre el 24’ y el 34’, Roy Keane y Dwight Yorke igualaban la contienda.

Con los “bianconeri” volcados en busca del gol que les metiese en la cuarta final consecutiva, Andy Cole puso la puntilla.

 

Minuto de oro

26 de mayo de 1999. Dos titanes se miden en el Camp Nou. Frente a frente los equipos más laureados de Alemania e Inglaterra.

Curiosamente los de Múnich y los de Manchester llevaban 23 y 31 años sin levantar el máximo trofeo continental.

El equipo bávaro, que ese año jugó la ronda previa, tras el sorprendente triunfo del Kaiserlautern en la Bundesliga, sólo perdió un partido en toda la competición.

Por el camino dejaron precisamente a sus paisanos en cuartos y al Dinamo de Kiev de Shevchenko, que había ajusticiado a un Real Madrid que defendía el título, en semis.

Basler abrió el marcador de la final de Copa de Europa de 1999

Basler abrió el marcador de la final de Copa de Europa de 1999 (Fuente: www.eurosport.co.uk)

Comenzaron la final arrollando. En el minuto 5 ya se habían adelantado en el marcador con un lanzamiento de falta de Mario Basler, que se “tragó” un descolocado Schmeichel en el día de su despedida.

Los alemanes dominaban el juego, pero había claras ocasiones en ambas porterías. El partido era vibrante.

Así llegó el minuto 90. El minuto de oro. Los alemanes agarraban la “Orejona” con las dos manos, pero el destino les iba a jugar una mala pasada.

Solksjaer certificó la remontada para el Manchester United

Solksjaer certificó la remontada para el Manchester United (Fuente: as.com)

Dos jugadas calcadas. Dos jugadores que salieron desde el banquillo. Dos saques de esquina botados por Beckham cambiaron la alegría de bando.

En el primero, Sheringham aprovechó un disparo mordido de Giggs para introducir el balón en la meta bávara.

En la jugada posterior, el “10” la peina en el primer palo y Solksjaer mete la puntita de la bota para hacer el segundo. Habían remontado. En el descuento. Brutal.

 

El fútbol es así

En aquella calurosa tarde de mayo el coliseo blaugrana se convirtió en un lugar venerado por la afición del United. Todo estaba perdido, pero una fe inquebrantable les llevó hasta la victoria.

Tíos hechos y derechos como Kahn o Kuffour parecían muñecos de trapo sobre el suelo, mientras la calva más famosa del arbitraje, Pierluigi Collina, se afanaba en levantarles del césped.

Ni el propio Ferguson, curtido en mil batallas, daba crédito a lo que habían visto sus ojos.

No me lo puedo creer. No me lo puedo creer. Fútbol. Dios bendito

 

 

Éxtasis y decepción en una misma escena. La dos caras de un deporte que te da o te quita todo en apenas segundos.

Los chicos de rojo hacían historia de nuevo. En 1968 fueron el primer equipo inglés en lograr la Copa de Europa. 31 años después reconquistaron el título y firmaron el primer “triplete” de un club inglés.

Collina intentado levantar a los jugadores del Bayern Múnich

Collina intentado levantar a los jugadores del Bayern Múnich (Fuente: besoccer.com)