Durante la fase de grupos Bélgica y Uruguay se vieron encuadradas en el grupo E.

Los «Diablos Rojos» se impusieron 3-1 a pesar de de jugar toda la segunda parte con un hombre menos. Antes de aquella expulsión ya vencían 2-0.
Enzo Scifo sorprendió al meta charrúa desde lejos con un potente disparo para poner tierra de por medio. Este gol de Scifo es uno de los mejores de aquel Mundial.
Bélgica cayó por la mínima en octavos frente a Inglaterra, por su parte los uruguayos fueron apeados en la misma ronda por la anfitriona.



