Hoy quiero homenajear a un gran desconocido del mundo del fútbol, una gran estrella que no brilló tanto como debiera, y no precisamente por causas futbolísticas.

Nació en 1937 en el barrio moscovita de Perovo, su infancia no fue nada fácil, ya que se su padre les abandonó, a él y a su madre, al volver del frente, tras la Segunda Guerra Mundial. Eduard Streltsov se crio sólo con su madre.

Trabajó desde muy joven en la empresa automovilística Zil, por lo que su vida futbolística está ligada al equipo de su fábrica, el Torpedo de Moscú.

Equipo que actualmente milita en la segunda división rusa y viste camiseta blanca y pantalón negro. Es un club humilde y totalmente desconocido, no penséis que sois los únicos a los que no os suena de nada. Aunque siempre fue seguidor confeso del Spartak.

Eduard Streltsov el "Pelé Ruso" - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Eduard Streltsov el «Pelé Ruso» (Fuente: www.diez.hn)


Talento a raudales

Debutó con el primer equipo con tan solo 16 años y se convirtió en la estrella esa misma temporada marcando 15 goles. Al poco tiempo fue convocado por la selección soviética y debutó marcando tres goles ante Suecia.  

Como jugador era un delantero alto y potente, con buen toque y sobre todo muy inteligente. Jugó los Juegos Olímpicos de Melbourne, los que ganó la URSS, pero al no jugar la final no recibió la medalla de oro.

Su compañero de equipo y complemento en la punta de ataque y de la selección, Ivanov, se lesionó y su entrenador, por excentricidades de la época, solo alineaba juntos a los delanteros. He de reconocer que el fútbol ha mejorado en algunos aspectos.

Se dice que su compañero Simonyan, quien le sustituyó, después le ofreció la medalla, que naturalmente rechazó alegando que ya ganaría muchos más títulos.

Eduard Streltsov jugó en el Torpedo de Moscú - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Eduard Streltsov jugó en el Torpedo de Moscú (Fuente: www.losexpulsados.com.mx)


Estrella rebelde

Ya en este momento entraba en las votaciones al Balón de Oro y su popularidad crecía cada día. Por lo que se dice, Eduard Streltsov no era precisamente muy prosoviético y las autoridades intentaron que cambiase de equipo y jugase en el CSKA, vinculado al ejército o en el Dynamo, cercano a la policía y al KGB.

Estos equipos eran más afines al régimen y se aseguraban así que el jugador estuviese más controlado. Aunque nunca aceptó cambiar de equipo.

Aquel apuesto muchacho no cumplía ni mucho menos los cánones de ciudadano soviético ejemplar, con su peinado moderno de playboy occidental y su fama de mujeriego. Además siempre fue bastante crítico con el sistema. Dando pruebas de ella cada vez que viajaba fuera con la selección.

El Kremlin temía que desertase y fichase por un equipo de occidente. Hasta la fecha no había tenido problemas graves con el régimen, aunque todo esto cambió radicalmente cuando se cruzó en su vida Ekaterina Furtseva, la mujer más poderosa del país.

Eduard Streltsov en un partido del Torpedo de Moscú - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Eduard Streltsov en un partido del Torpedo de Moscú (Fuente: www.kaisermagazine.com)


En una fiesta, ella le ofreció la mano de su hija, que estaba profundamente enamorada de él. No hay que olvidar que el “Pelé Ruso” ya gozaba de una gran popularidad, más si cabe entre el público femenino.

Nuestro protagonista, como no podía ser de otra forma, rechazó el ofrecimiento alegando que estaba prometido (era cierto) pero podía haberse ahorrado los comentarios despectivos que hizo después a sus acompañantes en la fiesta y que enfurecieron a Furtseva.

Como a todos nos ha pasado alguna vez el vodka le calentó la lengua más de la cuenta y dejó algunas lindezas como “antes que casarme con esa, prefiero que me ahorquen” o “jamás me casaría con ese mono”.

Estos comentarios evidentemente llegaron a oídos de la poderosa madre de la muchacha.

Eduard Streltso, uno de los mayores talentos del fútbol soviético - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Eduard Streltso, uno de los mayores talentos del fútbol soviético (Fuente: www.as.com)


Del campo al gulag

En mayo de 1958, tras un partido de preparación para el Mundial de Suecia ’58, algunos compañeros, como Ogonkov y Tatusín, celebraron junto al “Pelé Ruso” una fiesta en una Dacha del conocido militar Karachanov.

De la fiesta poco hay que decir, vodka a raudales y chicas guapas, como si fuera un cumpleaños de Ronaldo “El Gordo”.

Al día siguiente Maria Lebedeva, una adolescente (17) que asistió a la fiesta, presentaba una denuncia por violación contra él, acusando además a sus dos compañeros como cómplices.

Eduard Streltsov, que siempre negó haber forzado a la muchacha, firmó una declaración admitiendo los hechos, aunque según se dice fue bajo la falsa promesa de los agentes de permitirle jugar el Mundial.

Eduard Streltsov volvió a disfrutar del fútbol con el Torpedo de Moscú - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Eduard Streltsov volvió a disfrutar del fútbol con el Torpedo de Moscú (Fuente: vocero.com.mx)


La joven estrella rusa de 21 años, fue condenada a doce de trabajos forzados en un gulag siberiano. Tras su internamiento, su mujer se divorció de él. Todas las ayudas del seleccionador soviético cayeron en saco roto, ya que detrás de las acusaciones quedaba clara la poderosa mano de Furtseva.

Pasaría los próximos años cargando troncos a 40º bajo cero, manipulando uranio para un reactor nuclear o picando granito en una mina. Como el mismo dijo:

Cada día que no jugué al fútbol, fue un día perdido en mi vida
       

 

“Sólo” cinco años después volvió a Moscú y recuperó su empleo en la fábrica Zil, aunque no tenía permitido jugar al fútbol.

Eduard Streltsov (3º izquierda) con la selección soviética - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Eduard Streltsov (3º izquierda) con la selección soviética (Fuente: culturacientifica.utpl.edu.ec)


Redención futbolística

Poco tiempo después el azar sonrió al «Pelé Ruso» de nuevo. Brézhnez, un apasionado del fútbol, se hacía con el poder de la URSS a finales del 64 y en abril de 1965 le permitía volver a jugar con el Torpedo, con una frase que quedará para la historia; “Si un obrero puede volver a su fábrica después de una condena ¿Por qué no va poder jugar con su equipo?”

A los 27, con sobrepeso y mala forma física, pero con su calidad intacta. Había perdido sus mejores años, pero volvió a los campos. Le costó adaptarse, aunque acabaría dando la Liga esa misma temporada al Torpedo. Pelé había vuelto, pero el ruso…

Volvió con la selección y hasta le dio tiempo para volver a las andadas nocturnas. Como una “minifuga” en Milán, que no salió a la luz porque el responsable de la delegación se jugaba la vida.

Eduard Streltsov siempre estuvo ligado al Torpedo de Moscú - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Eduard Streltsov siempre estuvo ligado al Torpedo de Moscú (Fuente: it.rbth.com)


Toda la vida siguió vinculado a su Torpedo, que no volvió saborear la gloria desde su retirada.

Como legado nos deja una estatua suya en el Estadio de Luzhniki o el nombre del estadio del club de su vida, Eduard Streltsov, nombre que, por cierto, cualquier ruso asocia a un taconazo.

Falleció en 1990 tras toda una vida ligado a su Torpedo, y la ZIL.

Dicen que Maria Lebedeva, consciente del complot, incluso dejó flores en su tumba y hasta respetadísimos deportistas como el ajedrecista Karpov han intentado limpiar el nombre del mejor jugador ruso de la historia (con permiso de Lev Yashin).

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