En julio de 1936 en España se respiraba un ambiente pre bélico, que acabaría desencadenando en un fallido alzamiento militar que se tornó en una guerra civil.

El fútbol como parte fundamental de la cultura popular de la época también se vio afectado por estos hechos.

El 12 de julio cuando el Teniente Castillo se dirigía al cuartel de la Guardia de Asalto, a su paso por la calle Fuencarral, es sorprendido  y tiroteado hasta su muerte por un grupo de falangistas

José del Castillo, además de guarda de asalto, era un conocido miembro de la UMRA (Unión Militar Republicana Antifascista), por lo que el asesinato tiene un importante componente político.

Ricardo Zamora efectuando una acrobática parada - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Ricardo Zamora efectuando una acrobática parada (Fuente: www.lasprovincias.es)


Al día siguiente,  en venganza por el asesinato del Teniente Castillo, un grupo de compañeros, se tomó la justicia por su mano y asesinó al diputado monárquico Calvo Sotelo.

Si bien es cierto que el golpe ya estaba en marcha, estos asesinatos provocaron multitud de reacciones, como por ejemplo la adhesión de Francisco Franco o la huida de Madrid a Granada, ante la creciente inseguridad en la capital, del escritor Federico García Lorca.

Poco antes Ricardo Zamora se había proclamado campeón de Copa de la República con el Real Madrid, recibiendo vacaciones tras su regreso de Valencia, donde había disputado la final ante su ex equipo, el FC Barcelona.

El escritor español Federico García Lorca - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

El escritor español Federico García Lorca (Fuente: elcultural.com)


Muchos de sus compañeros se marcharon de la ciudad, pero Zamora decidió permanecer en Madrid, algunos dicen que fruto del clima de inseguridad.

Estalla la guerra. Muere «El Divino»

El 18 de julio tuvo lugar el alzamiento militar. Una parte del ejército se levantó contra el Gobierno republicano con el fin de derrocarlo. Al no triunfar el golpe en las principales ciudades, dio comienzo a la Guerra Civil Española (1936-1939).

La sublevación en la capital vino de la mano del General Fanjul, que sin tropas bajo su mando, tan solo pudo atrincherarse en el Cuartel de la Montaña, a la espera de refuerzos, con un puñado de falangistas y voluntarios.

Ese refuerzo nunca llegó y la madrugada del 20 de julio tropas leales al Gobierno tomaron el cuartel al asalto.

Alguien afirmó haber visto entre los cadáveres el cuerpo de Ricardo Zamora. «El Divino» era una estrella consagrada, portero del Real Madrid y la selección española.

Sólo existen dos porteros: San Pedro, en el cielo, y Zamora, en la Tierra

 

 

La noticia de la muerte Zamora corrió como la pólvora por la capital.

Nadie podía confirmar la muerte del guardameta pero la noticia llegó a París a través de la embajada francesa y días más tarde, los medios franceses se hacían eco de la noticia.

El 15 de agosto L’Echo de Paris publicaba unas declaraciones del ex portero y entrenador, Franz Platko, en las que afirmaba que Zamora había sido fusilado por comunistas debido a su simpatía por los monárquicos.

 

Un par de días después algunos medios españoles daban por buena la información y publicaban noticias con la muerte de Zamora.

L' Echo de Paris se hace eco de la muerte de Zamora - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

L’ Echo de Paris se hace eco de la muerte de Zamora (Fuente: www.marca.co)


Lorca fusilado

Prácticamente al mismo tiempo, se producía la muerte del escritor Federico García Lorca, tras ser detenido por la Guardia Civil, con motivo de su homosexualidad y de haber colaborado con la República como funcionario.

Valdés consultó a su superior, el general golpista Queipo de Llano, qué debía hacer con el poeta granadino. Queipo de Llano fue escueto: “Dadle café, mucho café”.

Lorca era una figura literaria de reconocido prestigio internacional, por lo que nada más conocerse la trágica noticia del fusilamiento del poeta, los periódicos extranjeros se apresuraron a condenar el fusilamiento dedicando infinidad de críticas al responsable, Queipo de Llano.

Queipo de Llano durante unos de sus habituales discursos rediofónicos - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Queipo de Llano durante unos de sus habituales discursos rediofónicos (Fuente: cadenaser.com)


El general golpista contraatacó en la radio, intentando equiparar la muerte de Lorca con otras acaecidas en zona republicana, entre ellas la de Ricardo Zamora.

Así se explica que hayan muerto, según parece, Benavente, Muñoz Seca, los hermanos Quintero, Zuloaga y hasta el pobre Zamora, guardameta nacional. Esta canalla, que no sabe más que rastrear como serpientes, no quiere dejar vivo a nadie que sobresalga en ninguna actividad humana

Estas palabras en memoria de Ricardo Zamora le confirieron el estatus de mártir por la causa nacional, celebrándose en su memoria infinidad de misas por todo el territorio sublevado. El mundo del fútbol seguía de luto, independientemente del bando.

En Barcelona se organizó un partido homenaje entre Cataluña y Valencia y se pidió a Companys que intercediera para que se esclareciera la muerte de “El Divino”

La FIFA rindió su particular homenaje por iniciativa de Jules Rimet. Se guardó un emotivo minuto de silencio por el portero internacional y héroe español de los JJ.OO. de Amberes.

Selección española en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Selección española en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920 (Fuente: www.libertaddigital.com)


La (no) muerte de Zamora

Algunos seguían afirmando que Zamora había embarcado en Valencia rumbo a México tras la final de Copa.

Antes de la guerra, Zamora compaginaba desde hacía tiempo su labor como deportista con un trabajo como columnista en el diario católico Ya.

Esto provocó que se vinculara ideológicamente a Zamora con el bando sublevado, motivo por el que permaneció escondido los días siguientes al alzamiento militar. No tardó en ser detenido por un grupo de milicianos y llevado a la cárcel Modelo.

Durante su reclusión esquivó  la muerte en infinidad de ocasiones. Existen dos versiones, una dice que incluso los guardias mostraban interés por conocer al capitán del Madrid.

Ricardo Zamora con su habitual jersey blanco - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Ricardo Zamora con su habitual jersey blanco (Fuente: vozperica.com)


La otra indica que pasó completamente desapercibido y vivió en el anonimato hasta ser reconocido por Pedro Luis Gálvez. El escritor malagueño fue quien logró la puesta en libertad de Zamora.

He aquí a Ricardo Zamora, el gran jugador internacional de fútbol. Es mi amigo y muchas veces me dio de comer. Está preso aquí y esto es una injusticia. Que nadie le toque un pelo. Ni la ropa. Yo lo prohíbo

Como agradecimiento Zamora le entregó una foto dedicada que rezaba “Pedro Luis Gálvez, el único hombre que me ha besado en la cárcel”.

El propio Gálvez le ayudó a llegar a la embajada argentina, allí negoció con el Gobierno republicano su salida rumbo a Alicante, donde embarcaría en el torpedero argentino Tucumán.

Desembarcó en Marsella y de allí  viajó a París donde se reencontró con su amigo y compañero de selección Pepe Samitier.

Juntos emprenderían de nuevos sus carreras futbolísticas en el OGC Niza.

Zamora y Samitier coincidieron en el FC Barcelona - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Zamora y Samitier coincidieron en el FC Barcelona (Fuente: www.mundodeportivo.com)


Héroe para unos. Villano para otros

En España, al conocerse la noticia de su exilio después de todo ese tiempo “muerto”, hubo reacciones opuestas, ni para eso se pusieron de acuerdo las “Dos Españas”

En la zona leal a la República se atribuyó su huida a su simpatía por los monárquicos y la alineación con los sublevados.

Mientras que en zona nacional a priori se le invitó a regresar a territorio controlado por los rebeldes. La respuesta de Zamora nunca llegó de forma oficial, si no mediante una entrevista a un medio obrero francés.

Jamás iré a Burgos. Si hiciera política sería siempre al servicio del pueblo, a su favor. Decid en España que yo no soy fascista, que mi único deseo es regresar a trabajar

Aquella entrevista sirvió para que fuera acusado por responsabilidades políticas en el lado nacional por haber huido de zona «roja» al extranjero y no haber regresado a la zona controlada por los sublevados.

Tampoco le valió el perdón entre los republicanos, que le apodaron como el ex muerto y decían que no volvía a trabajar por el pueblo porque no quería, que jugaba a dos bandas.

Sus ex compañeros no cejaron en su empeño de limpiar la imagen de Ricardo Zamora: «Le explicamos que el hecho de que escribiera en YA y fuera monárquico no significa que sea un fascista. Es más, aseguramos que no lo es».

Ricardo Zamora helado de frío en Sarriá - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Ricardo Zamora helado de frío en Sarriá (Fuente: www.mundodeportivo.com)


De nuevo entre rejas

Con la guerra sentenciada y prácticamente acabada, solo 3 meses antes del final, volvía a España para disputar un partido amistoso en San Sebastián.

Como era de esperar,  por sus declaraciones y la condecoración recibida por la Orden de la República, fue detenido una vez más, esta vez por los sublevados.

Su puesta en libertad fue parte del plan de blanqueo que Franco preparaba para su régimen, ya que, la represión de una figura tan mediática podía empañar la imagen de reconciliación que trataba de proyectar al exterior. La realidad en el país era bien distinta.

En cuanto a Pedro Luis Gálvez, aquel que le salvó de la muerte durante su estancia en prisión, fue juzgado y sentenciado a muerte en 1940.

Entre las pruebas aportadas en el juicio, se encontraba la famosa foto firmada por “El Divino”, pero a pesar de los intentos del guardameta por librar a su salvador, fue fusilado.

Por su parte Zamora colgó los guantes en 1938 e inició una dilatada carrera de más de dos décadas en los banquillos. La muerte de Zamora, la verdadera, se produjo el 9 de septiembre de 1978 en la misma ciudad donde había nacido, Barcelona.

Ricardo Zamora comprobando la portería - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Ricardo Zamora comprobando la portería (Fuente: colgadosporelfutbol.com)

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