Héroes, aunque sea por un día

Para los locos del fútbol, nuestro protagonista de hoy les será muy familiar , pero estoy seguro que para una gran mayoría se trata de un gran desconocido, aunque todos usamos su nombre de vez en cuando.

Aunque su nombre es mundialmente famoso apenas unos pocos saben el origen de esta palabra.

Nacido en Praga en 1948, comenzó su carrera en el equipo de su ciudad natal, el modesto Bohemians 1905, en 1967. Los seguidores de este club son conocidos como “Canguros”, ya que, en 1927 hicieron una gira por Australia y trajeron dos canguros que fueron donados al zoológico de Praga. Excentricidades de antaño…

Antonín Panenka jugó en el Bohemians 1905 entre 1967 y 1981

Fuente: http://www.rvibohemkapage.wz.cz

No confundir con FK Bohemians, considerados impostores y usurpadores de nombres, aunque su rival histórico, futbolísticamente hablando sea el Slavia de Praga, ya que, ambos son del mismo barrio de la capital checa, Vršovice.

Antonín Panenka

Fuente: https://infloridauy.wordpress.com

La “estrella” checoslovaca no tiene una brillante carrera, ni consiguió título alguno a nivel de clubes, militando la mayor parte de su carrera en Austria, donde se retiró en 1993.

Desde entonces ha permanecido ligado al mundo del fútbol. Actualmente es el presidente del Bohemians 1905 y es uno de los jugadores checos más queridos en su país, si no el que más.

El video nos arrastra a la final de la Eurocopa de 1976, celebrada en Yugoslavia. La selección checoslovaca fue superando eliminatorias hasta plantarse por primera vez en una final. Superó en el grupo 1 de la fase clasificatoria a Inglaterra, Portugal y Chipre, por ese orden. En cuartos de final a la URSS y en semifinales a la Holanda de Johan Cruyff.

La final llegó a los penaltis y…..

En la final se enfrentaba a la todopoderosa Alemania Federal, vigente campeona de Europa (1972) y del mundo (1974). Liderada por el mítico Franz Bekenbauer, «El Kaiser», seguramente el mejor jugador teutón de todos los tiempos, pero de tal eminencia hablaremos otro día en profundidad.

Los aspirantes se adelantaron por medio de Švehlík tras un pase de la muerte. Dobias volvería a marcar para Checoslovaquia de disparo desde fuera del área(2-0).

Müller (Dieter, no confundir con “Torpedo”) pondría el 2-1 rematando de bolea un centro al área. Todo parecía sentenciado hasta que Hölzenbein puso el 2-2 definitivo en el 89′, tras cabecear a la red un saque de esquina. La prórroga finalizó sin más goles y dio paso a la tanda de penaltis por primera vez en la historia de una final de la Euro.

Selección Alemana en 1976

Fuente: www.pinterest.es

Cabe destacar que Alemania contaba con el mejor portero de la época, Sepp Maier, el guardameta del Bayer de Munich,  algo que aparentemente les otorgaba cierta ventaja.

Comenzaron lanzando los Checoslovacos y replicando los germanos, hasta el cuarto penalti teutón, que Uli Hoeness mandó a las nubes (todo un personaje este Uli), propietario de una fábrica de salchichas en homenaje a su padre, que era carnicero, y, directivo del Bayer encarcelado por evasión fiscal entre otras curiosidades. Toda la responsabilidad recaía ahora sobre el dorsal 7 de Checoslovaquia.

Antonín Panenka lanzando el penalti definitivo en la Eurocopa 1976

Fuente: https://thesefootballtimes.co/

¿Le conocéis verdad?…….. Exacto, el señor Antonín Panenka. Hoy tiene 69 años y asegura sentirse preso de aquel penalti.