Rivales irreconciliables

Unos visten de blanco una franja roja, azul y amarillo son los colores de su máximo rival, ambos son de Buenos Aires y son enemigos irreconciliables.

Apenas 16 kilómetros separan sus casas, se trata de un clásico de barrio. Su rivalidad comenzó, antes de que el fútbol fuera profesional en Argentina.

Efectivamente, hoy en Odio Eterno Al Fútbol Moderno hablamos del Superclásico del fútbol argentino. Hasta la fecha se han enfrentado en 247 ocasiones, el primero de ellos fue el 2 de agosto de 1908.

Los Xeneize han logrado 89 triunfos, por los 81 de los Millonarios, mientras que 77 encuentros terminaron en empate.

Hasta la fecha, sólo en una ocasión el Superclásico fue el encuentro decisivo, la final. Ocurrió en el Nacional de la temporada 1975-1976, Rubén José Suñé “El Chapa” dio la victoria a Boca, con un disparo de libre directo que sorprendió al mítico arquero “Pato Fillol”.

Desde entonces en Argentina se le conoce como “el gol fantasma”. Todas las grabaciones del gol desaparecieron y no existe documento gráfico de tal acontecimiento. Un gol que se evaporó. Sólo queda en la retina de los 70.00 espectadores que aquella tarde había en el Cilindro de Avellaneda.

 

Este año viviremos la segunda final entre ambos conjuntos. Será para definir el campeón de la Copa Libertadores, el torneo más importante de Sudamérica, pero antes de eso vamos a hacer un repaso por las mejores anécdotas del Superclásico.

Goleando al máximo rival

23 de diciembre de 1928 Boca Juniors endosa a River la mayor goleada acontecida hasta la fecha en un Superclásico.

Fue en La Bombonera. Los locales se adelantaron por mediación de Tarasconi (que ese día hizo un doblete). Poco después dos jugadores de los Millonarios tuvieron que abandonar el campo por traumatismo tras un choque.

Por aquel entonces no se podían realizar cambios. En la segunda parte otro jugador de abandonó el campo desmayado tras un pelotazo.

River terminó el encuentro con 8 jugadores de campo y sus rivales no tuvieron compasión. 6-0 en el marcador final con sendos dobletes de Esteban Kuko y Roberto Cherro.

Superclásico argentino de 1928

Fuente: https://www.lanacion.com.ar

 

Don Alfredo bajo palos

Alfredo Di Stéfano jugó durante 3 temporadas en River (entre medias hubo una cesión a Club Atlético Huracán).

En este tiempo le dio tiempo a ganar dos títulos de Liga, proclamarse pichichi y vivir unos cuantos duelos frente al máximo rival.

Ninguno tan especial como el disputado en El Monumental el 30 de junio de 1949. La temporada estaba siendo pésima, ambos conjuntos iban en la cola de la tabla.

A falta de 6 minutos para el final del choque el portero de River Plate, Amadeo Carrizo, tuvo que abandonar el campo ¿Quién le sustituyó bajo palos? Efectivamente, Don Alfredo. Genio y figura.

Aquel Superclásico se lo llevaron los locales por la mínima con tanto de Ángel Labruna, que logró 16 goles en los duelos frente a Boca, el que más hasta la fecha.

Alfredo Di Stéfano terminó de portero en un Superclásico argentino

Fuente: http://www.diegoalvera.it

 

Local en casa del enemigo 

La temporada 1984 pasa por ser una de las peores en la historia de Boca Juniors. Posiblemente la peor. El club estuvo al borde de la desaparición.

Tras una amplia cosecha de títulos y el paso de Maradona por el equipo nada hacía presagiar la crisis institucional y deportiva de uno de los grandes titanes de Argentina. El flujo de desdichas fue constante.

Durante la temporada se utilizaron 55 jugadores de campo. No había, ni mucho menos, un once definido. Tuvieron hasta cinco entrenadores ese año.

Había una relación realmente tensa entre la directiva y los jugadores, con varias amenazas de huelga por cuestiones económicas.

En agosto disputaron el trofeo Joan Gamper frente al FC Barcelona, equipo al que habían vendido a Maradona. Sufrieron la peor derrota de toda la historia del club, cayendo por 9-1.

La violencia entre aficiones y daños estructurales obligaron a mantener cerrada La Bombonera gran parte de la temporada. Los Xeneize se tuvieron que mudar a casa del rival.

De esta forma en el Superclásico del 26 de junio de 1984, Boca jugó como local en el Estadio Monumental y River lo hizo como visitante. El mundo al revés.

El encuentro finalizó 1-1 y los dos goles del encuentro fueron marcados por jugadores de Boca, Krasouski adelantó a los suyos en el 39’, pero Stafuza fijó la igualada marcando en propia puerta en el minuto 61.

Finalmente aquella temporada Boca burló el descenso en las últimas jornadas, terminando en el puesto 16.

Boca jugó un Superclásico de local en el Estadio Monumental

Fuente: http://la-redo.net

 

¿Fuera de Buenos Aires?

Durante una etapa de la dilatada historia ambos clubes tuvieron que mudarse a Avellaneda por motivos económicos. Pudo haber sido el Superclásico de Avellaneda.

Empezaron a perder seguidores rápidamente y los futbolistas no encontraban muy cómodo llegar a su nuevo lugar de trabajo. Finalmente los directivos decidieron regresar a Buenos Aires.

“Colgado” para la victoria

Se trata de una de las anécdotas más actuales. River y Boca se enfrentaban en la pretemporada de 2008.

Riquelme lanza una falta. El balón se “envenena”, Carrizo lo desvía con la mano, toca en el larguero y coge mucha altura.

Abajo lo esperan impacientes dos defensores de los Millonarios y Palermo. El delantero la empuja de cabeza colgándose del larguero. Acción ilegal que pasó desapercibida para el colegiado.

 

La gorra de Carrizo 

El Superclásico del 23 de junio de 1968 en el Estadio Monumental quedó marcado por la tragedia por la muerte de 71 aficionados en la puerta 12.

Ciñéndonos a lo meramente futbolístico, aquel encuentro dejó una curiosa anécdota. Su inicio se retrasó durante diez minutos. El jugador de Boca, “Rojitas”, le birló la gorra a Amadeo Carrizo.

El meta de River se negó ponerse bajo palos hasta que no le fuese devuelto su amuleto.

 

Venganza contra Ruggeri

Cientos de jugadores han vestido las camisetas de ambos equipos, pero lo sucedido en 1985 fue especialmente hiriente para los hinchas de Boca Juniors.

Oscar Ruggeri y Ricardo Gareca abandonaron la disciplina Xeneize para unirse a las filas del eterno rival, que aprovechaba su crisis económica para hacerse con sus grandes estrellas.

Tras una partido amistoso, la vivienda de Ruggeri ardió en llamas. El bravo futbolista acusó a los barras bravas de Boca y ni corto ni perezoso se fue a hablar con su líder, “El Abuelo”.

Gareca y Ruggeri cambiaron Boca por River en 1985

Fuente: http://www.pasionfulbo.net

 

La expulsión de Marzolini

En 1972 se enfrentaron en la primera jornada en el Monumental. Boca Juniors fue muy superior y se impuso por 0 a 4, con goles de Ponce y Curioni.

El árbitro de la contienda consideraba que las celebraciones de los Xeneize alteraban en exceso a los hinchas locales.

Advirtió al capitán de Boca en el tercer gol. Silvio Marzolini no pudo frenar la euforia de sus compañeros en el cuarto tanto y terminó expulsado.

El récord de Menéndez

Ángel Labruna es el máximo goleador del Superclásico. Reinaldo Merlo el que más encuentros ha disputado, pero ninguno de ellos ostenta el récord de Norberto Menéndez.

Este delantero jugó en ambos conjuntos , y, logró tres campeonatos con cada uno de ellos. Entre 1955 y 1957 lo consiguió con River Plate e hizo lo propio con Boca Juniors en los campeonatos de 1962, 1964 y 1965.

Millonarios vs Xeneize

Desde 1931 en adelante River Plate “rompió” el mercado argentino con grandes dispendios económicos para reforzar su plantilla.

El culmen llegó en 1935 cuando pagaron algo más de 37.000 pesos para hacerse con los servicios de José María Minella. Desde ese momento comenzaron a llamarles los Millonarios.

Boca Juniors se fundó en 1905 por seis ciudadanos italianos, concretamente de Génova. La expresión para referirse a estos inmigrantes era “zenéixi” , de ahí surgió el apodo Xeneize. 

Dos rivales irreconciliables. Un Superclásico de la ciudad de Buenos Aires, que por primera vez se disputarán la Copa Libertadores. Esperamos que esté lleno de grandes emociones y quede sólo en eso, FÚTBOL.

Superclásico argentino

Fuente: https://www.kienyke.com/