Es el estadio más antiguo del mundo en el que se continúa jugando fútbol profesional. Bramall Lane fue inaugurado el 30 de abril de 1855 y, 34 años después empezó a habitarlo su actual inquilino, el Sheffield United.

Debe su nombre a la calle donde fue erigido e inicialmente era un campo dedicado al críquet, el deporte nacional inglés antes de que comenzase la práctica del fútbol allá por 1863.

A escasos 5 kilómetros, también en la “ciudad del acero”, se encuentra el estadio más antiguo del mundo, Sandygate Road, que data de 1804.

Su capacidad alcanza los 32.702 espectadores, pero en 1936 registró su récord de asistencia doblando el aforo al albergar 68.287 personas.

Bramall Lane, el estadio más antiguo del mundo - Odio Eterno Al Fútbol Moderno 

Bramall Lane, el estadio más antiguo del mundo (Fuente: lasoga.org)


Cuna del fútbol

El 29 de diciembre de 1862 acogió el primer partido de la historia, el derbi entre los dos clubes más antiguos del mundo, Sheffield FC y Hallam FC, que finalizó sin goles.

En sus inicios albergó competiciones de críquet y tras la irrupción del fútbol fue el escenario de los partidos de todos los equipos de la ciudad de Sheffield, de hecho en 1867 se disputó en Bramall Lane la final del primer torneo de la historia, la Youdan Cup.

A lo largo de su centenaria historia Bramall Lane ha sido escenario de cinco encuentros internacionales de la selección inglesa, sendas victorias ante Irlanda, otro triunfo frente a Gales y dos derrotas contra Escocia.

Bramall Lane en 1862 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno 

Bramall Lane en 1862 (Fuente: templosdelfutbol.com)


Aunque la más conocida en el mundo del fútbol es la de Anfield, Bramall Lane también tiene su The Kop y más grande, dando cabida a 10.200 espectadores, solo superada por la de Hillsborough, que puede albergar hasta 11.200 en esta tribuna donde se ubican los hinchas más animosos.

Obviamente el Bramall Lane actual poco tiene que ver con el que abrió sus puertas en 1855, a lo largo de estos años ha sido sometido a profundas reformas hasta en siete ocasiones.

Bramall Lane, la casa del Sheffield United - Odio Eterno Al Fútbol Moderno 

Bramall Lane, la casa del Sheffield United (Fuente: es.m.wikipedia.org)


La «Batalla de Bramall Lane»

El 16 de marzo de 2002 tuvo lugar en Bramall Lane uno de los espectáculos más lamentables vistos sobre un terreno de juego.

Aquel día se enfrentaron Sheffield United y West Bromwich Albion en la jornada 40 de la First Division. Los visitantes se llevaron la victoria 0-3, pero el duelo no pasó a la historia por su resultado.

Todo comenzó por una vieja rencilla. Un año antes en el mismo escenario el jugador local George Santos sufrió una fractura de mandíbula tras un codazo de Andy Johnson y, mediada la segunda parte decidió tomarse la justicia por su mano con una entrada criminal que le costó la roja directa cuando apenas llevaba un minuto sobre el terreno de juego.

La "Batalla de Bramall Lane" - Odio Eterno Al Fútbol Moderno 

La «Batalla de Bramall Lane» (Fuente: www.planetfootball.com)


Hubo una enorme tangana en la que Patrick Suffo también fue expulsado por propinar un cabezazo a un rival. Sumada a la roja vista por el guardameta local en el minuto 8 por tocar el balón con la mano fuera del área dejo a “The Blades” con 8 futbolistas sobre el césped.

Los visitantes aprovecharon la inferioridad para ampliar su ventaja marcando el tercero en el 77’ y apenas cinco minutos después el encuentro tuvo que ser suspendido, ya que, las lesiones de Michael Brown y Robert Ullathorne dejaron al Sheffield con tan solo 6 futbolistas, pues ya habían llevado a cabo las tres sustituciones permitidas.

Hubo sanciones y multas por doquier. El conjunto local tuvo que pagar 10.000 libras a la FA, mientras que Santos y Suffo no volvieron a vestir la camiseta del Sheffield United.

 

El beso que se convirtió en símbolo

Pero no todo ha sido violencia en Bramall Lane. 27 años antes de aquel bochorno este templo de fútbol fue el escenario de uno de los besos más icónicos en la historia del fútbol.

Tony Currie, leyenda del Sheffield United, cuyo nombre se lo pusieron a una tribuna del estadio, chocó con Alan Birchenall  y, ni cortos ni perezosos estos dos amigos decidieron darse un “piquito” que se convirtió en un símbolo contra la homofobia. Un beso que cada año repiten sobre el césped de esta catedral del fútbol.

Alan Birchenall y Tony Currie sobre el césped de Bramall Lane - Odio Eterno Al Fútbol Moderno 

(Fuente: ar.pinterest.com)

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