El primer “clásico” o enfrentamiento entre los dos gigantes del fútbol español, tuvo lugar en 1902.

Entonces no existía la Liga Española nacional y el motivo del choque fue la conocida como Copa de la Coronación.

Este fue un torneo celebrado para celebrar la coronación de Alfonso XIII al alcanzar la mayoría de edad.

El trofeo tuvo un éxito brutal y se decidió que se repetiría cada año y así nació la actual Copa del Rey.

Madrid, entonces sin Real, y Barcelona no volverían a verse las caras (oficialmente) hasta 1916.

De nuevo fue la copa la excusa para volver a verse las caras.

Campo de O'Donnell durante los Clásicos de 1916 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Campo de O’Donnell durante los Clásicos de 1916 (Fuente: www.marca.com)


Nace una rivalidad

Hasta aquel momento, aunque se trataba de dos clubes con gran potencial, no existía una rivalidad entre ellos.

Ambos clubs se disputarían a doble partido un puesto en la final, donde ya les esperaba el Athletic Club.

El partido de ida se disputó en la ciudad condal, aunque en el antiguo campo del Español, en carrer de Muntaner.

El 26 de marzo los blaugranas se impusieron por 2-1, con goles de Paulino Alcántara y Martínez.

Los blancos se quejaron arduamente del último gol, del que dicen que como poco fue dudoso.

Los blaugranas se centraron en criticar la dureza con la que se emplearon los merengues y a la que acabaron sumándose los locales.

El 2 de abril se jugó el partido de vuelta en Madrid, pero en el Campo de O´Donnell, el del Atlético (Athletic de Madrid por aquel entonces)

Dos de los jugadores visitantes, Santiago Massana y Vinyals partieron de Barcelona más tarde que sus compañeros por motivos laborales.

Una instantanea del equipo del Barça de la temporada 1915/16. Fotos: archivo FCB.

FC Barcelona en la temporada 1915-16 (Fuente: arxiu.fcbarcelona.cat)

Una avería provocó un retraso de más de 8 horas en el tren e hizo imposible su participación en el encuentro.

Ni la organización, ni el rival aceptaron un cambio de fecha propuesto por los barcelonistas.

Con la esperanza de que los dos compañeros aparecieran en cualquier momento, el partido empezó con 9 jugadores.

A los pocos minutos se sumó Costa, que viajaba con la expedición y era parte del equipo.

El undécimo hombre del lado blaugrana sería Paco Bru.

Paco Bru era un ex jugador de futbol, retirado hacía un año, y que en aquel momento trabajaba como cronista para el Mundo Deportivo.

Se encontraba en la grada cubriendo la información del partido y no había jugado para ningún otro equipo ese año. Además, era socio del Barça, requisito indispensable para poder jugar.

Eso sí, tuvo que jugar con una camiseta distinta porque no había más.

A pesar de la igualdad numérica en la mayor parte del encuentro el Barcelona sucumbió por 4-1.

La estrella local, Santiago Bernabéu, destrozó al Barcelona con tres goles.

Paco bru (fútbol) | MARCA.com

Paco Bru (Fuente: www.marca.com)

Larga lista de agravios

En aquel momento no se tenía en cuenta la diferencia de los goles, por lo que fue necesario un tercer partido para desempatar.

A pesar de los intentos culés, y consiguiente enfado, el tercer partido también sería en Madrid, en el mismo escenario.

La polémica no acabó ahí, para más inri se designo como árbitro a José Ángel Berraondo, quien había jugado en el Madrid años atrás.

El partido de desempate se jugó el 13 de abril y sería uno de los mejores que se recuerdan en la época, a pesar de estar plagado de polémicas.

El Clásico: La polémica arbitral de 1916 que desancadenó la rivalidad entre Barça y Madrid

Alcántara y Bernabéu, las estrellas de aquellos Clásicos de 1916 (Fuente: www.lavanguardia.com)

La buena noticia para los cules era que recuperaban a varios futbolistas, los 2 ausentes por el incidente del tren y su portero titular, Lluis Bru.

Por cierto, este último nada tiene que ver con Paco Bru salvo su apellido en común.

Lluís Bru era una de los mejores porteros de la época y lo demostraría en ese encuentro.

El partido acabó con empate a 4 y Bru había detenido 2 penaltis.

“Al mismísimo San Pedro, le puede tratar de tú, en funciones de portero, el catalán Luis Bru” Coplilla popular de la época.

En la prórroga el Barcelona se adelantó y solo al final llegó el empate de los locales, 6-6 y nada resuelto.

La polémica vino por los tres penaltis señalados a favor del Madrid, aunque solo materializó uno, y un gol anulado a Alcántara.

Además el Barcelona consideraba ilegal que el Madrid alinease a Zabalo en sustitución del lesionado Belaunde.

Supuestamente Zabalo pertenecía a la cantera del Madrid, pero había jugado cedido toda la temporada en el Real Unión.

Estadísticas de Lluís Brú Masipó | FC Barcelona Players

El guardameta Lluis Bru i Masipó (Fuente: players.fcbarcelona.com)

La batalla final de la guerra de Clásicos

El enfado culé fue a más cuando volvió a designarse como sede para el 4º partido el mismo escenario, Madrid.

Por si eso fuera poco, de nuevo sería Berraondo quien arbitraría el encuentro.

El partido se disputó el 15 de abril, solo dos días después y con cierta prisa por resolver el asunto y organizar la final.

El partido finalizó de nuevo en empate, esta vez a 2.

En la prórroga el Madrid se adelantó por medio de dos goles de Sotero.

Con el 4-2 en el marcador y a falta de 12 minutos los culés abandonaron el campo por decisión de Massana.

REAL MADRID CLUB DE FÚTBOL, 1917. | Real madrid, Fútbol, España

Real Madrid en 1916 (Fuente: www.pinterest.es)

El Barcelona se sintió muy perjudicado por árbitro.

Según estos el primer gol blanco, el que significó el 1-1, vino precedido de un posible fuera de juego.

Anuló un gol a Alcántara que habría significado el 1-3 y concedió un penalti inexistente que detuvo Bru.

Ya en la prorroga, el primer gol de Sotero sería fuera de juego y el cuarto estaría precedido por una falta al portero.

A pesar de todo ello el Madrid estaba en la final.

Esta también estuvo plagada de polémica.

Se designo Barcelona como sede y el colegiado sería el mencionado Paco Bru.

Supuestamente ambos equipos habrían recibido la propuesta de un arbitraje a favor a cambio de 500 pesetas.

El ambiente fue todo lo hostil que pueda imaginarse, sobre todo en venganza por la semifinal.

Hubo incluso canticos y pancartas contra de Berraondo, pero lo más grave llegó al final.

Los merengues fueron apedreados después del encuentro, teniendo que ser protegidos por la guardia civil.

Los blancos caerían por un contundente 4-0 y toda esta polémica supuso la ruptura de relaciones entre Madrid y Barça, que no jugaron ni un amistoso durante largo tiempo.

 

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