El fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945 supuso importantes cambios en el mapa político mundial.

En el Viejo Continente bailaron infinidad de fronteras por la creación de nuevos estados y la modificación de los ya existentes con el fin de premiar a vencedores y castigar a los vencidos.

Durante la Guerra Fría Europa quedó dividida en dos por el denominado Telón de Acero. La mitad oriental o comunista quedó bajo influencia de la URSS y la mitad occidental o capitalista bajo la de Estados Unidos.

Alemania, principal responsable del conflicto, sufrió las peores consecuencias. Vio reducido su territorio en más de 100.000 km2, el país fue seccionado en dos y su capital, Berlín, dividida en cuatro zonas de ocupación.

Dinamo de Berlín, el "equipo de la Stasi", en 1979 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Dinamo de Berlín, el «equipo de la Stasi», en 1979 (Fuente: esacademic.com)


Todo bajo control

De facto esto dio lugar a la creación de dos estados alemanes en 1949, Alemania Federal, capitalista al Oeste y la RDA, comunista al Este. Como sucedió en todos los ámbitos de la vida, la división política del país partió en dos al fútbol alemán.

En la RDA en 1949 nació la DDR-Oberliga, siendo la máxima categoría de la Liga de fútbol y, como en prácticamente todo con un férreo control por parte del estado.

Los cambios de formato y de calendario resultaron un tanto surrealistas durante toda década de 1950.

Mapa de Europa durante la Guerra Fría - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Mapa de Europa durante la Guerra Fría (Fuente: twitter.com)


Comenzó disputándose con el formato tradicional occidental, con una temporada que se extendía entre el otoño y la primavera del año siguiente

Poco después cambió al típico calendario ruso, de primavera a otoño, con cierto sentido climatológico en Rusia, pero de difícil justificación en Alemania. Seguidamente regresaron al formato otoño-primavera, pero añadiendo una tercera vuelta en campo neutral.

El SG Dynamo Dresden no tardó en destacarse como el mejor equipo del país, levantando su primera Copa 1952 y la DDR-Oberliga un año después.

Esto no gustó a nada a Erich Mielke, histórico político comunista y director de la Stasi, la policía política germanoriental.

Mielke era un fanático del fútbol y como buen berlinés siempre pensó que el equipo más potente del país debía estar en la capital.

Erich Mielke, director de la Stasi y presidente del Dinamo de Berlín - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Erich Mielke, director de la Stasi y presidente del Dinamo de Berlín (Fuente: medium.com)


El equipo del Gobierno

En el imaginario de Mielke, como históricamente ha sucedido en otros regímenes políticos, su equipo, el Dinamo de Berlín, debía cumplir una labor propagandística.

En los países de influencia soviética los clubes solían estar vinculados a un determinado estamento del Estado.

Uno de los más habituales era el ejército, CSKA de Moscú en la URSS, Partizan de Belgrado en Yugoslavia o el Steaua de Bucarest en Rumanía.

También proliferaron los clubes de sectores industriales como el ferroviario en el Lokomotiv de Moscú o el Torpedo de Moscú que provenía del gremio automovilístico.

No faltaban los vinculados al Ministerio del Interior y sus policías secretas, como el Dinamo de Bucarest y el Dinamo de Moscú, de la Securitate y el KGB respectivamente.

Erich Mielke ejerciendo de presidente del Dinamo de Berlín - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Erich Mielke ejerciendo de presidente del Dinamo de Berlín (Fuente: twitter.com)


Desde su posición de mandamás de la Stasi, Mielke decidió refundar el Dinamo de Berlín a imagen y semejanza de los anteriores, bajo el amparo del órgano de inteligencia.

A través de la fusión de varios clubes berlineses, el 15 de enero de 1966 se refundó el Dinamo de Berlín, al que nutrió con los mejores futbolistas del país, entre ellos la prácticamente la totalidad de la plantilla del Dinamo de Dresde, que poco antes había sido obligado a trasladarse a la capital.

Inicialmente no tuvo el éxito que cabía esperar, pero no tardó en convertirse en el gran dominador de la DDR-Oberliga.

Dinamo Dresde en la década de 1950 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Dinamo Dresde en la década de 1950 (Fuente: www.dynamo-dresden.de)


Duda razonable

Su mejor momento llegó en los años 80, levantando 10 Ligas consecutivas, entre 1979 y 1988, además de dos Copas de la RDA y la Supercopa de Alemania Oriental en 1989.

Internacionalmente su mayor hito fue disputar la semifinal de la Recopa 1971-1972, en la que fue eliminado por el Dinamo de Moscú. El «equipo de la Stasi» no cumplió con las expectativas fuera de la RDA.

Sobre sus títulos nacionales, como poco planea la sombra de la duda. Gran parte de esos éxitos fueron más mérito de la Stasi que del propio equipo, como quedó demostrado cuando se desclasificaron su archivos tras la reunificación.

Con aquella herramienta tan poderosa es inevitable hablar de amaños, ayudas arbitrales, extorsiones y favores políticos.

Dinamo de Berlín durante su decenio más glorioso - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Dinamo de Berlín durante su decenio más glorioso (Fuente: es.wikipedia.org)


Juego sucio

El Dinamo de Berlín tuvo un parecido más que razonable con otro equipo del régimen, el Steaua de los Ceaușescu.

Pero Mielke no solo fue duro con los rivales, gestionaba su propio club con puño de hierro. El más afectado fue Lutz Eigendorf, conocido como «El Beckenbauer del Este».

En 1979, aprovechando un partido amistoso del Dinamo de Berlín frente al Kaiserslautern en Alemania Occidental, Eigendorf logró esconderse y escapar.

Lutz Eigendorf, "El Beckenbauer del Este" durante su etapa en el FC Kaiserslautern - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Lutz Eigendorf, «El Beckenbauer del Este» durante su etapa en el FC Kaiserslautern (Fuente: www.abc.es)


El Dinamo de Berlín tuvo que volver a Alemania Oriental sin él, pero Mielke nunca perdonó aquella traición al socialismo en general y a él mismo en particular.

Desde ese momento la eliminación de su antigua estrella se convirtió en un objetivo prioritario para la Stasi. No solo era cuestión de venganza, también un aviso a navegantes para disuadir a todo aquel que pensara en imitar a Eingedorf.

No se olviden de Eigendorf - Erich Mielke

 

 

El futbolista era consciente del peligro que corría y por ello no escatimaba en precauciones, evitando los viajes a los países del bloque comunista. Por este motivo no acudió a los compromisos continentales de su nuevo club, FC Kaiserslautern, en Sofía o Moscú

Sin posibilidad de comunicarse con su mujer y su hija, que habían quedado en el lado oriental, su familia fue el primer objetivo de la policía política de Alemania Oriental.

Un agente de la STASI sedujo a su mujer hasta conseguir que se divorciara de Eigendorf y se casara con él. Cuando el centrocampista conoció la noticia cayó en una profunda depresión que afectó notablemente a su rendimiento.

Lutz Eigendorf en un partido con el Dinamo de Berlín - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Lutz Eigendorf en un partido con el Dinamo de Berlín (Fuente: es.wikipedia.org)


La tragedia de «El Beckenbauer del Este»

Cayo en una espiral de alcohol, lesiones y deterioro físico que frenaron en seco una más que prometedora carrera. En 1982 fichó por el modesto Eintracht Braunschweig, equipo en el que solo jugó ocho partidos.

A pesar de todas las precauciones, murió en extrañas circunstancias el 7 de marzo de 1983. Regresando a casa en su Alfa Romeo GTV6 se salió de la vía chocando violentamente contra un árbol. Falleció en el hospital tras varios días en coma.

Los análisis revelaron una alta tasa de alcohol en sangre (2,2) por lo que todo indicaba que el exceso de alcohol al volante fue el principal responsable del siniestro.

estos del coche de Lutz Eigendorf tras el accidente - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Restos del coche de Lutz Eigendorf tras el accidente (Fuente: www.ndr.de)


Los últimos que lo vieron con vida, siempre mantuvieron que apenas había bebido, desmintiendo la versión oficial.

Su entorno siempre responsabilizó a la Stasi del fallecimiento. Años después los archivos desclasificados revelaron que había sido una operación de la policía política.

Al parecer unos agentes subidos en otro vehículo deslumbraron a Eigendorf justo antes de la fatídica curva para provocar el accidente. Poco antes habían infiltrado a un colaborador en su círculo más cercano para provocar una intoxicación al futbolista.

La gota que colmó el vaso para la Stasi y que precipitó dicha operación, fue una entrevista en un medio occidental al pie del Muro de Berlín con el Friedrich-Ludwig-Jahn-Sportpatk, estadio del Dinamo de Berlín de fondo. Mielke no era de los que olvidaba una traición.

Lutz Eigendorf "El Beckenbauer del Este" - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Lutz Eigendorf «El Beckenbauer del Este (Fuente: elpais.com)

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