Querido Toro

Hoy es un club humilde que vive a la sombra de un coloso como la Juventus, pero en la memoria de los turineses y de millones de aficionados pervive como uno de los mejores equipos vistos en el país de la “bota”.

Este club nació un 3 de diciembre de 1906 (aunque su existencia data de 1894). Varios directivos del otro equipo de la ciudad, se unieron a aficionados y trabajadores de la incipiente industria piamontesa, para dar forma a este nuevo equipo.

Cambiaron la historia del fútbol en la zona, y, ya de paso abrieron el eterno debate sobre cuál es el equipo más antiguo de la región.

Il Grande Torino dominó el fútbol italiano en la década de 1940

Il Grande Torino dominó el fútbol italiano en la década de 1940 (Fuente: www.retrofootball.es)

Il Grande Torino

Italia había ganado los dos primeros Mundiales disputados en Europa (1934 y 1938), pero la guerra había destrozado tanto sus ciudades como su fútbol.

El nacimiento del Il Grande Torino supuso el resurgir del fútbol transalpino. La selección se vio beneficiada. Diez jugadores formaron como titulares en un partido ante Hungría en 1947. Algo que no se ha vuelto a repetir en la historia del fútbol.

Entre 1931 y 1935 sus vecinos “bianconeri” establecieron el conocido como Quinquenio de Oro, logrando cinco campeonatos italianos consecutivos.

El Toro desató todo su arsenal futbolístico para encadenar una etapa gloriosa. Cinco Scudettos consecutivos entre 1943 y 1949 y una Copa de Italia (1943). Además se mantuvieron invictos en el Filadelfia durante 93 partidos.

Valentino Mazzola era el gran ídolo en Il Grande Torino

Valentino Mazzola era el gran ídolo en Il Grande Torino (Fuente: www.golditacco.it)

Dirigidos por Egri Erbstein, la formación compuesta por Bacigalupo, Ballarin, Rigamonti, Maroso, Menti, Grezar, Castigliano, Ossola, Loik, Gabetto y Mazzola, practicaba un fútbol que asombraba a toda Europa.

Eminentemente ofensivos y efectivos. Goleaban a los rivales sin importar su talla. Para muestra el 10-0 que le endosaron al AC Milán en la 48-49. Año en que endosaron 16 puntos de ventaja a su inmediato perseguidor y marcaron 125 tantos. Muestra de su dominio.

Estaban en la cúspide pero la tragedia sacudió a Il Grande Torino, uno de los grandes iconos del mundo del fútbol.

 

La tragedia de Superga

El gran icono de Il Grande Torino, Valentino Mazzola, se comprometió a viajar a Portugal para el partido de homenaje del capitán del Benfica, “Xico” Ferreira. Sólo Sauro Tomá se quedó en Turín por lesión. Una dolencia de rodilla que le salvó la vida.

Los italianos perdieron 3-1. Hicieron noche en Portugal y al día siguiente su avión se estrelló contra un muro de la Basílica de Superga. No hubo supervivientes. Il Grande Torino se fue con ellos.

Había niebla, lluvia y viento en un paraje entre colinas. El piloto no pudo vislumbrar el obstáculo y el Fiat G.212 chocó, sesgando las vidas de los 31 ocupantes.

La desolación llegó al mundo del fútbol. Se había perdido una generación excepcional de futbolistas.

Faltaban cuatro partidos para terminar el campeonato. Sin jugadores, saltaron al campo los juveniles. En señal de respeto Palermo, Sampdoria, Fiorentina y Genoa hicieron lo propio.

Los pupilos de Il Grande Torino vencieron en todos los encuentros certificando el quinto título liguero consecutivo. Pero el fútbol había dejado de importar. Los Granata lo habían perdido todo en Superga.

En aquel avión también podría haber viajado Kubala. El húngaro que ya era una estrella fue invitado para jugar el homenaje. En aquella época era perseguido por la federación de su país y se había refugiado en Italia, jugando con pasaporte falso en el Pro Patria.

Antes de coger el vuelo el jugador húngaro recibió la llamada anunciando que su esposa y su hijo habían logrado huir de Checoslovaquia y no se subió a la aeronave.

Esta tragedia sumió en la tristeza a una ciudad, a un país. El más angustiado fue Tomá, había perdido a todos sus compañeros. Nada volvió a ser como antes.

El transporte aéreo ya estaba normalizado en la sociedad, pero fue tal el impacto que los equipos dividían a sus plantillas en dos aviones ante una posible catástrofe.

 

La larga travesía

La reconstrucción no fue nada sencilla. Casi dos décadas pasaron hasta poder volver a saborear las mieles del éxito. Hasta 1949 tenían 5 Scudettos, desde entonces sólo han ganado uno (75-76).

En 1964 llegaba al club turinés Gigi Meroni, que había destacado en el Genoa. Tenía el regate en la sangre. La Curva Maratona se volvía a ilusionar con uno de sus futbolistas.

Poco dura la alegría en casa del Torino. El 15 de octubre de 1967 el equipo estaba concentrado antes de un partido europeo. El entrenador le dio permiso para salir a comprar un helado en la calle de enfrente.

Attilio Romero, que presidiría el Torino 33 años más tarde, atropelló a su gran ídolo. La Farfalla Granata moría con 24 años. Otra vez la tragedia sacudía al Toro.

Gigi Meroni hizo resurgir al Torino en los 60'

Gigi Meroni hizo resurgir al Torino en los ’60 (Fuente: www.pinterest.es)

 

Regreso a la élite

Volvieron a lo más alto unos años después con la dupla formada por Graziani y Paolino Pulici, el máximo goleador de la historia del Torino (162), ganaron la Coppa (70-71) y el ansiado Scudetto en 1976.

El título se lo arrebataron a sus vecinos y archienemigos, que por aquel entonces contaban en sus filas con Zoff, Gentile, Capello, Tardelli, Bettega y Altafini. Casi nada.

Graziani y Pulici la dupla que ayudó al Torino a reconquistar el Scudetto en 1976

Graziani y Pulici la dupla que ayudó al Torino a reconquistar el Scudetto (Fuente: tuttogranata.it)

Pasaron desapercibidos en la década de 1980 e incluso bajaron a la Serie B. Con el inicio de los 90 hubo una nueva reestructuración del club. Formaron un bloque que llegó hasta la final de la Copa de la UEFA.

En semifinales los Martín Vázquez, Kuffour, Scifo, Casagrande y un jovencísimo Vieri, derrotaron al Real Madrid de Beenhakker.

La ida de la eliminatoria fue presenciada en las gradas del Bernabéu por un icono madridista, Juanito, que perdió la vida esa noche en un fatídico accidente de coche mientras regresaba a Mérida.

En la final, por aquél entonces a doble partido, empataron a 2 en Turín y a 0 en Ámsterdam, dejando el título en las vitrinas del Ajax.

Una crisis económica llevó a la refundación como Torino Football Club en 2005, un año antes de su centenario, pero pase lo que pase en la memoria de los aficionados siempre quedará uno de los mejores equipos de la historia. Il Grande Torino.