Aunque sus mejores años en España nos los dejó en Barcelona, Romario tuvo una segunda etapa en LaLiga.

Francisco Roig intento convencer al presidente Arturo Tuzón cuando aún era solo un directivo más.

Tuzón había vivido el descenso a 2ª división y había salvado al club de la quiebra gracias a una gestión austera y conservadora.

Principios por los que se negó a invertir esos 800 millones de pesetas en aquella operación.

Romario acabó en el Barcelona, muy a su pesar, para Roig y la afición che.

Su calidad le habría dado para jugar en can Barça durante más de una década, pero su carácter lo dejó en menos de dos.

Poco después Paco Roig se hizo con la presidencia del Valencia en 1994.

Su objetivo era devolver al Valencia la grandeza perdida para volver a codearse con los grandes.

Romario vistiendo la camiseta del Valencia CF - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Romario vistiendo la camiseta del Valencia CF (Fuente: eldesmarque.com)


Una apuesta arriesgada

Para ello se fichó a Karpin, Cáceres, Claudio López, Goran Vlaovic o “Burrito Ortega”, pero hacía falta una joya, una estrella.

Entonces rescató su antiguo sueño de traer a Romario a Mestalla.

El Valencia pagó 1996 esos 800 millones de pesetas que no estuvo dispuesto a pagar en 1993.

Romario percibiría 500 millones de pesetas por cada una de las tres temporadas que firmaba, para ser el mejor pagado del mundo.

El fichaje no fue para nada sencillo y hubo que pelearlo en muchos frentes.

El entrenador del Valencia en ese momento era Luis Aragonés, que no es que pidiera su fichaje, es que se negaba rotundamente.

Zapatones en ningún momento dudaba de la más que demostrada calidad de O Baixinho, lo que le preocupaba era su vida personal.

Romário en el Valencia CF, historia de un drama

Romário en el día de su presentación con el Valencia CF (Fuente: www.kodromagazine.com)

De sobra era conocida su afición por la vida nocturna y su indisciplina, que a ojos de Luis perjudicaría el grupo.

Ante la imposibilidad de hacer cambiar de idea a Roig, Aragonés solicitó que el contrato incluyera una serie de cláusulas.

Cláusulas que debían cumplirse o de lo contrario conllevarían perjuicios económicos para el jugador.

Se hablo de multas de 10 millones por cada salida nocturna como método para controlar al jugador.

Una jugada a tres bandas

Otro de los escollos era su contrato con el Flamengo.

Tras abrupta salida de Romario de Barcelona, los culés incluyeron una indemnización de 900 millones si el jugador era traspasado antes de cumplir su contrato.

Dicho contrato espiraba el 31 de diciembre de 1996, por lo faltaba menos de 6 meses para que se cumpliese.

La primera idea del Valencia fue impugnar judicialmente la clausula y hacerse con los servicios del jugador de espaldas al Barcelona.

تويتر \ #Independiente #SoyDelRojo.com 👹 على تويتر: "Por entonces Romario era de lo mejor del mundo 🔝 Jugador FIFA 1994 🔝 Mejor jugador Mundial 1994 🥇 Campeón Mundial 1994 (5 goles) ⚽️

Romario junto a Savio Bortolini durante su primera etapa en el Flamengo (Fuente: Twitter)

Pero finalmente se optó por negociar con ambos clubes, ya que si esperaba al mercado de invierno ninguno de los dos clubes vería un duro.

Con ese pretexto consiguió llegar a un acuerdo que satisfizo a las tres partes.

El 5 de agosto de 1996, Romario fue presentado en Mestalla y su debut se produjo frente al PSV 3 días después.

Lo cierto es que a pesar del ambiente de crispación que se vivía en el club, Romario levantó el ánimo de la afición che.

El efecto Romario no se hizo notar y la venta de abonos se dobló, de unos 12.000 pasó a más de 25.000, a pesar del incremento de precios.

La cabra siempre tira al monte

El nuevo proyecto empezó titubeante: derrota ante el Racing por 3-2, tras ir ganando 0-2 y derrota en casa frente a la Real Sociedad por 0-1.

En ambos encuentros Romario fue titular, incluso debutó con gol.

El 10 de septiembre el Valencia recibe al Bayern de Munich en Mestalla para disputar su primera ronda de Copa de la UEFA.

Romario: "¿Luis Aragonés? Un imbécil" | Marca.com

Luis Aragonés «Míreme a la carita…míreme a la carita, míreme a los ojos…» (Fuente: www.marca.com)

Luis Aragonés da un puñetazo en la mesa y deja a Romario en la grada.

El Valencia se impone 3-0 a los bávaros a base de defensa férrea y contragolpe.

El Sabio de Hortaleza salió muy reforzado de aquel partido, sobre todo en su pulso a la directiva.

El 13 de septiembre tuvo lugar uno de los episodios más famosos de Romario en el Valencia.

Supuestamente el origen del problema habría sido una fiesta nocturna en un hotel de Valencia, a la que Romario negó haber asistido.

 

Al día siguiente, con Romario en la grada de nuevo el equipo empata con el Zaragoza.

La ruptura entre ambos era definitiva y Romario dejó la famosa frase “o él, o yo”

Volvería a vestirse de corto en un par de ocasiones más, en las que anotaría un gol al Tenerife y dos al Compostela en ambas victorias.

Pero las distancias se hicieron insalvables y finalmente el Valencia decidió ceder al jugador al Flamengo en octubre.

El Flamengo pagaría al Valencia 150 millones y se hacía cargo de la ficha del jugador, salvo los 90 millones ya abonados por los ches.

Luis Aragonés, enfrentado con la directiva, saldría en noviembre y al final de temporada se hizo cargo del equipo Jorge Valdano.

Una segunda oportunidad

Su visión del futbol era radicalmente opuesta y su primera petición para la 97-98 fue rescatar al crack brasileño.

«Un jugador de dibujos animados» Jorge Valdano.

Romario volvió encantado y redebutó con un golazo frente a su afición.

Aquellas ganas de demostrar se convirtieron en su peor enemigo.

En el último partido de pretemporada, en el trofeo naranja, sucedió lo peor.

Romario intentó una chilena forzadísima, totalmente innecesaria, muy lejos de la portería rival.

Nada más caer al suelo se retorció de dolor entre gritos echándose mano a la ingle.

El propio Valdano dijo que cuando le vio salir en aquella camilla pensó que se lo llevaban a él también.

Romario, ni con Aragonés, ni con Valdano ni con Ranieri - Superdeporte

Romario con Claudio Ranieri (Fuente: www.superdeporte.es)

La rotura fibrilar le dejó seco 7 semanas, para su vuelta Claudio Ranieri ocupaba el banquillo che.

Los presagios de Valdano se cumplieron y fue destituido tras la tercera jornada de liga.

Con Ranieri tampoco hubo química y volvieron a vivirse escenas de tensión por las indisciplinas del carioca.

Su vida nocturna le llevó incluso a enfrentarse con el resto del vestuario, dejando una de las mejores “rajadas” que se recuerdan.

«¿Compañeros? ¡Joder! Los compañeros, que se jodan. Si vienen a hablar conmigo de este tema los mando ya sabéis dónde. No les tengo que dar explicaciones sobre estas cuestiones. Cuando salgo de la ciudad deportiva soy el dueño de mi vida y hago lo que quiero. Mi vida privada es mía. Y si queréis, cuando salga, os llamo y os digo estoy en tal o tal bar. Yo no me escondo. Hace 18 años que juego al fútbol y la noche siempre ha sido amiga mía. El día que el presidente vino a ficharme le comenté que la noche me encanta y que cuando no salgo, no marco. El día del Palmeiras salí por la noche, llegué a las siete de mañana al hotel luego, marqué tres goles. Desde entonces no he vuelto a salir más y los goles no llegan, así que habrá que empezar a salir por las noches. Salí el jueves, salí ayer, saldré hoy y la próxima semana creo que haré igual. Y a quien no le guste…» Romario

Finalmente, el Valencia “re-vendió” en diciembre de 1997 el 50% de los derechos de Romario al Flamengo.

Así terminaba la segunda etapa de Romario en Valencia, tan efímera, como abrupta.

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