El león de Erandio

Seguramente sea el ciudadano más célebre de Erandio, un pequeño municipio vizcaíno, que este gran delantero puso en el mapa futbolístico.

Se crio a comienzos del siglo XX dando patadas a un balón en la margen derecha de la ría de Bilbao. Nadie podía imaginar por aquel entonces que se convertiría en el mayor goleador de la historia del fútbol español.

Hasta hace no mucho era el máximo goleador histórico de la Liga (251 goles), un honor que aún mantiene en la Copa del Rey (81 tantos).

Los 38 goles en 30 partidos que marcó en la temporada 1950-1951 fue un registro que igualó el mexicano Hugo Sánchez 40 años después (ojo todos al primer toque, algo inaudito).

El gol de Zarra a Inglaterra uno de los más importantes de la historia de la Selección Española

Marcó uno de los más importantes en la historia de la Selección (Fuente: Fuente: www.futbol-tactico.com)

Ya metidos en el siglo XXI llegaron a la Liga dos “bestias” que pulverizaron estos registros. Primero Cristiano Ronaldo con 40 tantos en 2011 y un año después Lionel Messi con 50. Todos ellos lo hicieron jugando más partidos que el “león” de Erandio.

La longevidad de sus récords le otorgan más mérito y nos hablan de su magnitud como futbolista. Por supuesto continúa siendo el máximo goleador del Athletic Club con 333 tantos.

Los más mayores del lugar aún recuerdan aquella mítica delantera que formó junto a Iriondo, Venancio, Panizo y Gaínza. Conocidos como “el quinteto mágico”, que perforó la portería rival en 864 ocasiones.

El quinteto mágico: Iriondo, Venancia, Zarra, Panizo y Gaínza

El quinteto mágico: Iriondo, Venancia, Zarra, Panizo y Gaínza (Fuente: www.elcorreo.com)

Ídolo bilbaíno

Nadie tiene más trofeos Pichichi que él, un total de 6 conquistados entre 1945 y 1953. Bueno hay un tal Messi por ahí que podría alcanzarle. El argentino tiene 5, a sólo uno del mito vizcaíno.

Su infancia estuvo marcada por el fútbol y la tragedia de la Guerra Civil.  Telmo Zarraonaindía Montoya fue el séptimo de diez hermanos. Dos de ellos fueron futbolistas y uno tristemente perdió la vida en la batalla del Ebro.

Cuando daba sus primeros toques al balón fue apodado “El Miedoso”. Telmo era un chaval precavido  que se fue curtiendo para mostrar toda su garra y valentía sobre el césped de San Mames.

Zarra, el mejor delantero español de la historia

Zarra, el mejor delantero español de la historia (Fuente: www.kaisermagazine.com)

Tras apenas un año en el equipo de su pueblo, S.D. Erandio Club, con apenas 19 años fichó por el gran dominador de la época en el fútbol español, el Athletic Club.

En mi casa, el fútbol siempre ha sido un veneno. Esperaba a mi hermano cuando salía de jugar partidos y volvíamos a jugar él y yo y luego íbamos a la playa

En la primera temporada no tuvo demasiadas oportunidades, pero ya dio muestra de su increíble olfato goleador, anotando 5 goles en apenas 8 partidos. Ese año tuvo que marcharse a hacer el servicio militar.

A su regreso Zarra fue una pieza indispensable para el conjunto bilbaíno. En la 42-43 ayudó a conquistar el primer “doblete” para los leones. Suyo fue el tanto que dio la Copa del Generalísimo en el minuto 114 de la prórroga frente al Real Madrid.

Zarra no volvería a ganar la Liga, pese a ser el máximo goleador de la competición durante 6 años. Pero si ayudó a conquistar otras cuatro Copas. Torneo en el que sigue liderando la lista de máximos goleadores.

Otro título que consiguió junto a los leones fue la Copa Eva Duarte (actual Supercopa de España) de 1950. El partido tuvo 12 goles (uno de ellos de Zarra) y los bilbaínos derrotaron al campeón de Liga, Atlético de Madrid, por 7 goles a 5.

La mejor cabeza después de Churchill

Su faceta más destacada era el remate de cabeza. Un arte que le dio fama por toda Europa, un continente muy futbolero.

En una entrevista contó que en sus inicios, cuando el balón le venía a la cabeza se agachaba. Lo que son las cosas, con el paso del tiempo su testa fue el arma más temida por las defensas rivales.

En un Athletic que jugaba a la inglesa con dos grandes centradores como Gaínza y Panizo, no le quedó más remedio que adaptarse. Así su intuición y anticipación le convirtieron en un gran cabeceador.

Telmo Zarra fue un gran cabeceador

Telmo Zarra fue un gran cabeceador (Fuente: www.minutouno.com)

Las crónicas de la época cuentan que Zarra fue cambiando su estilo individualista por un juego más directo y efectivo de cara a puerta. Un nueve puro, de esos que escasean en el fútbol actual.

Tanto es así, que con motivo de un encuentro amistoso de la Selección en Estocolmo. Los carteles que promocionaban el partido tenían el siguiente lema: “Admiren la mejor cabeza de Europa después de Churchill”.

En este documento imperdible, el entrañable mito bilbaíno enseña a rematar de cabeza a un joven Michael Robinson, que hacía sus primeros pinitos en la televisión:

 

Como él decía, ese veneno del fútbol le corría por las venas. Tenía una gran intuición a la hora de desmarcarse y buscar la zona libre en el área para rematar. Fue un “killer” de muchos quilates, por el que hoy habrían sacado la chequera muchos presidentes.

Según sus palabras la ficha más alta que cobró en el Athletic fue de 825.000 pesetas anuales, en el último contrato que firmó con el club de sus amores. Pese a recibir ofertas de clubes como Boca Juniors o Real Madrid, Zarra nunca quiso salir de casa.

Su gol más célebre

Marcó infinidad de tantos de todos los colores pero el más recordado fue uno de los 20 que logró con la Selección Absoluta. Éste sigue conociendo como “el gol de Zarra”.

Fue en Maracaná un 2 de julio de 1950, ante Inglaterra, y, sirvió para meter a España en las semifinales de ese campeonato. El mayor hito mundialista de “La Roja” hasta el título conquistado en 2010.

Zarra consiguió una veintena de goles en otros tantos partidos con la zamarra roja. Un promedio espectacular que ningún ariete nacional ha sido capaz de alcanzar.

Pero éste, que según su protagonista lo marcó con la espinilla, quedó grabado para siempre en el imaginario de todos los españoles, junto a la narración de Matías Prats (padre).

Este relato tristemente se perdió, al igual que las declaraciones del presidente de la Federación, que aún enfervorecido por la clasificación dijo: “Excelencia, hemos vencido a la pérfida Albión y le dedicamos gustosos la victoria ”.

Estas palabras le costaron el cargo. Aquella era una época muy difícil en España. Aislada del mundo, con un pueblo que pasaba hambre tras la guerra, y, en constante disputa diplomática con el Reino Unido por la cuestión de Gibraltar.

Aquel gol de Zarra y la victoria frente a Inglaterra tuvieron una importancia similar para los españoles, al doblete conseguido por Maradona contra los británicos en 1986, en pleno conflicto por las Malvinas.

Un jugador ejemplar

Durante un partido en Málaga, Zarra regateó al portero Arnau y éste quedo dolorido en el suelo. En lugar de chutar a puerta vacía, decidió tirar el balón fuera. Él era así. Por esta acción recibió la insignia de oro y brillantes del club andaluz.

Por una acción similar con el central Ponte del Deportivo de la Coruña, le entregaron el botafumeiro de plata. Un jugador ejemplar que sólo fue expulsado en una ocasión. El 24 de junio de 1945 en Montjuic

Se disputaba la final de Copa entre el Valencia y el Athletic. Ésta cayó del lado vasco por 3 a 2. Doblete de Iriondo y uno más de Zarra.

Corría el minuto 86 y sucedió lo siguiente en palabras del propio Zarra. Tras una falta un compañero le dijo que pisase a su rival, Álvaro. El “9” hizo ademán de hacerlo con tan mala suerte que fue cazado por el árbitro.

El colegiado Pedro Escartín expulsó al ariete bilbaíno, que terminó llorando desconsolado en la caseta. Ni el gol de Iriondo que les daba el título en el descuento pudo consolarle.

Zarra es el máximo goleador de la historia del Athletic Club

Zarra es el máximo goleador de la historia del Athletic Club (Fuente: www.clarin.com)

Tras verse relegado a la suplencia en el equipo de sus amores, Zarra decidió dejar paso a los más jóvenes. Precisamente su busto preside Lezama, la cantera de “leones” desde 1971.

El partido homenaje se celebró en el Santiago Bernabéu en 1954, con Zarra rodeado de otros ilustres jugadores de la época como Di Stéfano o Kubala.

Puso fin a su carrera profesional, pero jugó dos temporadas más sin cobrar sueldo en Segunda División. En la S.D. Indautxu y Baracaldo AHV, donde colgó las botas con 36 años.

Desde entonces regentó una tienda de deportes en Bilbao, los sueldos de antes no eran los de ahora. Pero sin duda, es otro síntoma de su carácter humilde.

Por encima de sus portentosos registros hay que destacar a Telmo Zarra por sus valores humanos y su deportividad. Algo que lamentablemente escasea en la actualidad en los terrenos de juego.

El león de Erandio sigue siendo el mejor goleador español de todos los tiempos. Ahora desde el cielo de los goles, el mítico Zarra, observa como otros intentan alcanzar sus récords.