Nadie se acuerda del subcampeón

La campaña 86-87 el entonces Real Club Deportivo Español alcanzó su mejor clasificación histórica en la Liga bajo las órdenes de Javier Clemente.

Tras un prolífico lustro, el técnico de Barakaldo, había salido del Athletic Club por la puerta de atrás debido a su mala relación con algunos miembros de la plantilla.

Fiel a sus costumbres arrastró a varios jugadores de confianza para su siguiente aventura, en una mezcla de veteranía y juventud. «Txingurri» Valverde, «Pichi» Alonso o Carlos Meléndez, del que se especulaba jocosamente sobre su parentesco con Clemente.

Real Club Deportivo Español en la temporada 1987-1988 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Real Club Deportivo Español en la temporada 1987-1988 (Fuente: lasoga.org)


Aquella primera temporada como técnico «perico» llevó al equipo a la tercera posición, por detrás de Real Madrid y FC Barcelona, accediendo por primera vez a la Copa de la UEFA en la denominada como Liga del play-off.

El bloque  creado por Clemente se reforzó con varias incorporaciones que dieron un salto de calidad a la plantilla. El polivalente Urkiaga, «Pipiolo» Losada o Zubillaga entre otros, apuntalaron aquel ya de por sí buen equipo.

Un bloque compacto

La portería era para el gran N’Kono, aunque poco ortodoxo en cuanto a estilo, gozaba de gran agilidad, era muy seguro por arriba y tenía habilidad con los pies. Su experiencia y dotes de liderazgo le convertían en uno de los referentes de la plantilla.

Tal vez su peor enemigo era él mismo, siendo capaz de la mejor parada y de cometer un error más propio del patio del colegio.

En el lateral derecho se desenvolvía Urkiaga. El fichaje estrella de esa temporada. Como era habitual llegaba con la confianza de Clemente.

Un tipo rápido, aguerrido y contundente, cualidades que le brindaron la oportunidad de hacer de «perro de presa» en el medio campo muchos partidos durante aquella campaña.

Javier Clemente durante su etapa en el RCD Espanyol  - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Javier Clemente durante su etapa en el RCD Espanyol  (Fuente: twitter.com)


Cuando Urkiaga pasaba al medio, Job cubría la banda derecha. Sobrio y disciplinado, añadía proyección ofensiva a sus cualidades.

Los centrales solían ser Miguel Ángel y Gallart o Francis. Miguel Ángel destacaba por su elegancia, haciendo de líbero en multitud de ocasiones, a lo que sumaba buen disparo y capacidad de sacar el balón jugado. Gallart era correoso como pocos. Un especialista en marcajes al hombre.

El carril izquierdo lo ocupaba Miquel Soler. Rápido y habilidoso destacaba en labores ofensivas generando peligro cada vez que encaraba. Podía ahorrarse algún regate y ser más práctico, pero era uno de los que marcaba la diferencia.

Orejuela era el capitán y extensión del entrenador en el campo. Un tipo de los que no conceden un centímetro de terreno y que no dan un balón por perdido. Si la técnica no era su mejor virtud, tampoco es que fuera una calamidad.

Thomas N'Kono es uno de los grandes iconos de la afición "perica" - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Thomas N’Kono es uno de los grandes iconos de la afición «perica» (Fuente: as.com)


Muchas alternativas

La alternativa solía ser el danés Lauridsen. El jugador más técnico de la plantilla, de los que generan juego, pero ofrecen menos brega y trabajo. Otra opción de calidad era Joan Golobart, centrocampista con mucha vocación ofensiva.

También fue habitual Iñaki, que podía jugar de central, pero al que Javi prefería en el medio. Al más puro estilo Hierro o Nadal en la selección española.  El veterano Zúñiga también tenía su papel como centrocampista destructivo.

El «Txingurri» Valverde era un extremo de los de antes, rápido y habilidoso, con buena capacidad asociativa para lograr ventaja o librarse de su marcador. Muy buen jugador y pieza clave de aquel RCD Espanyol a pesar de su juventud.

Duelo entre RCD Espanyol y AC Milan en la Copa de la UEFA 1987-1988 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Duelo entre RCD Espanyol y AC Milan en la Copa de la UEFA 1987-1988 (Fuente: www.futbolretro.com)


Sebastián «Pipiolo» Losada solía acompañar al punta,  bien caído a una banda o como complemento a la referencia ofensiva del equipo. Una de las perlas de la cantera merengue que destacaba por su oportunismo, buen remate y habilidad con el balón.

Por último,  el «9» de los blanquiazules era el veterano y ex del Barça, «Pichi» Alonso. Un delantero rápido e inteligente, que ganaba la posición por una buena lectura del juego más que por potencia física.

Un goleador con más olfato que poderío. Un caza más que un tanque. Su recambio era el hispano-francés Michel Pineda. Un cazagoles. Un oportunista de manual.

Los jugadores del RCD Espanyol celebran un gol en la Copa del a UEFA 1987-1988 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Los jugadores del Espanyol celebran un gol en la Copa del a UEFA 87-88 (Fuente: www.diariolagrada.com)


Un camino repleto de baches

Con estos mimbres Clemente hizo el mejor de los cestos. Muy al gusto del técnico vasco, con más obreros que artistas. Primando siempre el resultado sobre otras facetas del juego. Su estilo no sería el más vistoso, pero nadie tenía un partido plácido frente a ellos.

La Liga no fue como la del año anterior y terminaron solo 2 puntos por encima de la promoción de descenso. En Copa no pasaron de octavos. Su competición fetiche ese año era la Copa de la UEFA.

Pese a la ausencia de los equipos ingleses por la sanción tras la tragedia de Heysel, había rivales durísimos, como los poderosos equipos italianos o los siempre combativos alemanes, que no se quedaban atrás.

Su primer rival fue Borussia Mönchengladbach, semifinalista en la edición anterior. Pasaron la eliminatoria con nota, vencieron 0-1 en Alemania con gol de Pineda y en la vuelta machacaron a los teutones 4-1.

"Pichi" Alonso celebra un gol en la Copa de la UEFA 1987-1988 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

«Pichi» Alonso celebra un gol en la Copa de la UEFA 1987-1988 (Fuente: www.mundodeportivo.com)


El azar quiso enfrentarles en la siguiente ronda a uno de los clubes más poderosos del viejo continente, el AC Milan de Arrigo Sacchi.

Cuando eres un modesto y te toca un gigante de esos imagino que todo el mundo pensó ha sido bonito llegar hasta aquí, disfrutad de la experiencia y nos volvemos contentos a casa, pero no. Ese no es el espíritu de “El Rubio de Barakaldo”, no iba a dejar que sus chicos se dieran por vencidos.

Los «rossoneri» habían eliminado al Sporting de Gijón en la ronda anterior y eran claros favoritos ante el RCD Espanyol. Los «pericos» eran la antítesis de aquel Milan, su presión asfixiante y su garra se convirtieron en el antídoto para el juego de toque de los italianos.

Mundo Deportivo se hace eco de la victoria del RCD Espanyol ante el AC Milan - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Mundo Deportivo se hace eco de la victoria del RCD Espanyol ante el AC Milan (Fuente: futbolretro.es)


Continúan las curvas

Para su visita a Italia, en esta ocasión en Lecce, no a San Siro, que estaba cerrado por sanción, Clemente preparó una tela de araña para neutralizar a los Ancelotti, Tassotti, Baresi, Gullit o Van Basten.

Los blaquiazules se marcaron un partidazo. Neutralizaron el juego del AC Milan casi a la perfección y las pocas ocasiones que consiguieron finalizar se encontraron con un sublime N’Kono.

Mención especial merece el marcaje de Gallart a Gullit, neutralizó completamente al formidable tulipán.  El propio Gullit aseguró que no habrían sido capaces de marcar al Espanyol ni en 10 partidos.

Según los planes de Clemente la presión asfixiante era la mejor defensa frente a aquel juego de toque y, el contraataque, mediante transiciones rápidas su mejor arma ofensiva.

 

Y así fue, el Espanyol venció 0-2 al equipo que conquistó Europa los siguientes años. Zubillaga y «Pichi» Alonso anotaron para los catalanes.

En la vuelta los «pericos» aguantaron el 0-0 haciendo buena su victoria en Italia. Ya nadie dudaba, los blanquiazules no iban de vacaciones por Europa.

Con paso firme

Los octavos de final les deparó otro «coco» a los de la Ciudad Condal. El Inter de Trapattoni, otro hueso por si algún optimista pensaba que iba a ser fácil

El partido de ida en el Giuseppe Meazza fue muy duro para el Espanyol, que sufrió los constantes envites «nerazzurri«.

Los italianos se adelantaron pronto y  asediaron durante todo el encuentro la meta de un N’Kono imperial, que sostuvo al equipo en cuando peor lo estaba pasando.

Saludo inicial previo al enfrentamiento entre RCD Espanyol e Inter de Milán en Sarriá - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Saludo inicial previo al enfrentamiento entre RCD Espanyol e Inter de Milán en Sarriá (Fuente: twitter.com)


Si algo han tenido siempre los equipos de Clemente es capacidad de sufrimiento y, en el minuto 80 pusieron la igualada con un gol de Lauridsen que valía su peso oro.

Ya en Sarriá los «pericos» se adelantaron a balón parado. Urkiaga botó una falta lateral y que Orejuela cabeceó a la red.

En esta ocasión no sufrieron tanto. Todo el mundo esperaba un partido de infarto pero el Espanyol aguantó bien y supo desarticular el juego interista para imponerse 1-0.

Jugadores "pericos" celebrando un gol en la Copa de la UEFA 1987-1988 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Jugadores «pericos» celebrando un gol en la Copa de la UEFA 87-88 (Fuente: www.mundodeportivo.com)


Los cuartos de final fueron bastante mas benévolos, deparándoles un rival menor, el MFK Vitkovice de Checoslovaquia. Por primera vez en el torneo el Espanyol era favorito.

La ida en Sarriá fue prácticamente un paseo. De nuevo Lauridsen adelantó a los locales, esta vez de libre directo.

 

Michel Pineda puso más tierra de por medio marcando el segundo y definitivo rematando un centro de Miquel Soler.

La vuelta en Ostrava, que a priori se antojaba apacible se fue complicando según se acercaba el encuentro, hasta convertirse en un partido trampa, a pesar de la renta.

N’Kono, héroe de las eliminatorias anteriores cayó lesionado y Carlos Melendez tuvo que guardar la meta «perica». Para colmo el campo era un auténtico barrizal. Aun así todo salió bien para los intereses blanquiazules, el partido terminó 0-0 sin excesivos apuros para el Espanyol.

Meléndez trata de atrapar el balón por alto - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Meléndez trata de atrapar el balón por alto (Fuente: www.pericosonline.net)


No apto para cardíacos

Hasta ese momento todo el mundo en Barcelona fantaseaba con la posibilidad de un derbi catalán en el torneo continental, pero el Bayer Leverkusen eliminó contra todo pronóstico al equipo culé en cuartos.

La semifinal cruzó al Espanyol con el Brujas. En aquellos años el club belga tenía mucha más entidad que en la actualidad.

No quedaba ningún rival fácil, pero era el preferido de Clemente antes del sorteo. Los otros dos eran más difíciles a priori, Werder Bremen y Bayer Leverkusen. Veían con buenos ojos evitar a los alemanes hasta la última ronda.

En Flandes los «pericos» seguro que se arrepintieron de haber deseado al conjunto belga. N’Kono no se había recuperado del codo y Clemente en un ataque de entrenador volvió  plagar el medio campo de obreros. Todo sea dicho hasta el momento le habían respondido.

Prácticamente calcó el 11 de Ostrava, salvo Francis por Gallart, central por central. Jugaron Meléndez, Job, Gallart. Miguel Ángel, Soler, Urquiaga, Iñaki, Zubillaga, Diego Orejuela, Valverde y «Pichi» Alonso.

El Euro-Español era el equipo de moda - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

El Euro-Español era el equipo de moda (Fuente: www.mundodeportivo.com)


Ni rastro de los peloteros. Sorprendió especialmente la ausencia de Lauridsen, pero el de Barakaldo prefirió plagar el campo de minas.

En el descanso perdían 1-0 y apenas rascaban bola, lo que obligó a un cambio de planes. La salida del danés les dio más posesión e incluso crearon ocasiones, pero una desafortunada cesión de Gallart se convirtió en el 2-0 definitivo.

Hacía falta casi un milagro y Sarriá respondió. Lleno hasta la bandera, la parroquia «perica» creía en la machada.

Orejuela marcó de cabeza en la primera parte y «Pipiolo» Losada puso de cabeza el 2-0.  Ya en la prórroga «Pichi» Alonso pescó un centro de Soler dentro del área pequeña para batir al portero belga. 3-0 y a la final de la Copa de la UEFA.

 

Del éxtasis….

Del duelo fratricida entre alemanes salió vencedor el Leverkusen que se mediría al Español, ¡ojo! A doble partido.

Para la ida en Sarriá toda España y sobre especialmente toda Cataluña apoyaba a los blaquiazules, gesto poco habitual en Can Barça.

Clemente fiel a sus costumbres, volvió a plagar el medio campo de minas con un objetivo, portería a 0 por aquello del mayor valor de los goles a domicilio.

El Espanyol para su primera final alineó a N’Kono, Job, Miguel Ángel, Gallart, Soler, Orejuela, Urquiaga, Inaki, Valverde, Pichi Alonso y Losada.

Del lado teutón jugaron Vollborn, Rolff, De Kayser, Reinhardt, Hinterberger, Cha Bum-Kun, Tita, Buncol, Falkenmayer, Waas y Tauber.

Los «pericos» se adelantaron al filo del descanso. Soler apuró a línea de fondo para sacarse un centro preciso directo a la cabeza de Losada.

Losada abrió la final de la Copa de la UEFA con un soberbio testarazo - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Losada abrió la final de la Copa de la UEFA con un soberbio testarazo (Fuente: www.diariolagrada.com)


Los  alemanes parecían groguis y a punto de besar la lona, la presión constante y el juego «perico» les tenía aturdidos. Soler puso e. 2-0 con un derechazo.

Poco después Valverde le robó la cartera a un zaguero para que Losada remachara en el primer palo de cabeza con un escorzo imposible. 3-0. Los alemanes no sabían eran capaces de achicar el agua.

Sarriá era un clamor, sentían ya la Copa de la UEFA en sus manos.

 

… a la decepción

14 días después, la vuelta en el Ulrich-Haberland-Stadion arrastró a multitud de aficionados blanquiazules, que no se habían visto en otra igual.

De aquella final aun hoy llegan infinidad de historias personales, gente que vendió coches para pagarse viaje y entrada, aficionados hipotecados hasta las cejas por no perderse el partido o viajes maratonianos para llegar a Leverkusen

Clemente repitió el patrón habitual, centro del campo minado. No entraba en sus planes ninguna floritura y se permitió el lujo de no contar con los artistas de la plantilla para tirar de sus incondicionales albañiles.

El jugón John Lauridsen no fue ni suplente, para sorpresa de todos estaba en la grada. Cuánto se arrepentiría de aquella fatídica decisión que los alemanes les harían pagar muy caro.

Durante la primera parte el equipo aguantó y el marcador no se movió. El equipo se fue descomponiendo y con Lauridsen en la grada no había plan B. En el segundo tiempo llegó la debacle.

Los teutones se adelantaron por medio de Tita, en el 57′. En el 63′ Götz anotaba el segundo. Estaban imparables.

El Bayer Leverkusen fue un rodillo en la vuelta de la final de la Copa de la UEFA 87-88 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

El B. Leverkusen fue un rodillo en la final de la Copa de la UEFA 87-88  (Fuente: www.pericosonline.net)


Como de costumbre los alemanes nunca se rinden y con los «pericos» entraron en pánico, sin nadie para retener el balón Clemente sacó a Zubillaga y Zúñiga, más por piernas y corazón que por toque.

El vendaval alemán no terminó ahí. En el ’81 Cha Bum-Kun igualó la eliminatoria. El fútbol es cuestión de estados anímicos y el Espanyol estaba hundido.

A pesar de todo aguantaron el chaparrón hasta el final de la prórroga. Necesitaban tener el balón y marcar para romper las tablas, pero eso era un sueño con aquel planteamiento.

 

Los de la aspirina se llevaron el gato al agua en la tanda de penaltis. El «Pipiolo» Losada mandó fuera del estadio el quinto lanzamiento dando la victoria al Leverkusen.

Un periódico catalán había preparado una edición especial para homenajear al Espanyol como campeón, con el descalabro aquellos ejemplares, fueron regalados a los jugadores de la plantilla y en la actualidad son objeto de deseo todo aficionado «perico».

Losada tras fallar el penalti definitivo en la final de la Copa de la UEFA de 1988 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Losada tras fallar el penalti definitivo en la final de la Copa de la UEFA de 1988 (Fuente: www.pericosonline.net)