Hay fichajes que marcan la historia de un club y que incluso la cambian para siempre. László Kubala es uno de ellos.

Nacido en Budapest en 1927 pronto destacó como jugador tanto en su Hungría natal y en la vecina Checoslovaquia.

Aunque actualmente Hungría es una selección de tercera línea, en esa época contaba con muchos y muy buenos jugadores.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Hungría entró en la órbita de la URSS e instauró un gobierno de tipo soviético.

A finales de los años 40 Kubala jugaba para el Vasas de Budapest, pero decidió huir por motivos políticos.

Disfrazado de soldado ruso cruzo la frontera austriaca junto a algunos compañeros de equipo en un camión con matrícula soviética.

FUTBOL REAL MADRID - HUNGARIA | Foto | 8000599069

Kuabala con el Hungaria en Chamartín. 1951. (Fuente: efs.efeservicios.com)

Soldados de fortuna

Tras cruzar el telón de acero trato de fichar por algún equipo occidental, probó suerte en Italia donde a punto estuvo de fichar por el Torino.

Esto es importante porque de haberlo hecho habría corrido la misma suerte que la expedición que falleció en accidente aéreo.

Acabó fichando por el Pro Patria, aunque el transfer nunca llegó.

Junto a algunos compatriotas fundaron el Hungaria.

Un club amateur compuesto mayoritaria mente de huidos húngaros y otros refugiados fugados del este de Europa.

El Hungaria era su forma de ganarse la vida.

Viajaban en una gira constante organizando partidos de exhibición para sobrevivir.

Este equipo lo dirigía el checoslovaco Ferdinand Daučík, cuñado de Kuabala.

Ni que decir queda que las federaciones como húngara retiró las ficha federativas a esos jugadores.

Jugadores a los que la FIFA no permitía jugar, ni fichar por ningún club.

La fuerte oposición del Partico Comunista Italiano forzó al Hungaria a salir de Italia y recalar en España.

Kubala y el Hungaria, el equipo clandestino para escapar de la tiranía soviética - Libertad Digital

El Hungaria, equipo clandestino. (Fuente: https://www.libertaddigital.com/)

En medio de esta gira el Hungaria aterrizó en Madrid y disputo un partido frente al Real Madrid en Chamartín el 1 de enero de 1950.

Kubala era un mago del balón y no defraudó, ese día anotó los dos goles de su equipo y enamoró a la parroquia merengue a pesar de caer 4-2.

Santiago Bernabeu no lo dudó e inició los trámites para ficharlo, cosa que no sería nada fácil.

Hay que recordar que en España se vive uno de esas ventanas que permiten la contratación de extranjeros, prohibida hasta 1947.

La guerra por Kubala

Cuando el Real Madrid inició los trámites la Federación Española no autorizó el fichaje.

Quien denegó el fichaje, alegando que sin el transfer internacional no era posible, fue el secretario de la federación, Ricardo Cabot.

Ricardo Cabot fue un ex jugador y vicepresidente del Barcelona junto a Hans Gamper, que años después fue seleccionador español y en este momento miembro importante de la federación.

El propio Cabot habría movido sus hilos para denegar la autorización. Prohibiendo incluso alinearlo en partidos amistosos.

Esta versión fue corroborada por Sánchez Dávila, siguiente presidente de la federación desde 1952.

Kubala puso como condición que se contratara también a su cuñado Daučík como técnico.

Ferdinand Daucik (1950-1954)

Ferdinand Daucik entrenador culé entre 1950-1954. (Fuente: https://www.fcbarcelona.es/)

Los problemas federativos y dicho requisito que el Real Madrid no vio con buenos ojos hicieron que el Real Madrid perdiera algo de interés.

A su vez Samitier inició el fichaje de Kubala para el Barcelona.

Samitier será siempre recordado por se uno de los mejores artífices de fichajes de la historia.

Hombre clave también en el fichaje de Di Stefano por ejemplo.

Se dice que junto al nadador húngaro Zolyomi, habría llegado a emborrachar a Kubala para convencerle de su fichaje por el Barcelona.

Incluso dicen que en un primer momento se habría hecho pasar por directivo del Real Madrid para acceder al jugador.

Y curiosamente en esta ocasión la resolución de la federación fue positiva.

La batalla política

Aun así, a falta del transfer internacional, Kubala solo podría jugar amistosos ya que fue inscrito como “amateur”.

Condición que no le impedía percibir 1.200 pesetas como “compensación” además de 3.800 pesetas de salario y un apartamento.

Tanto su club, el Vasas, como la federación húngara negaron la documentación al Barcelona.

Al contrario que el Real Madrid, el Barça si accedió a la contratación de Daučík facilitó el fichaje del magiar.

Kubala, la historia de un fichaje facilitado por el Régimen y la Feder

Kubala con el Barcelona. (Fuente: https://www.futbolgate.com/)

Aunque seguía sin tener el OK de la FIFA.

El Barcelona volvió a recurrir al único húngaro que tenían en nómina, el nadador Zolyomi.

Al que enviaron a Budapest como emisario del club, en un intento por convencer a club y federación de origen de que autorizaran el traspaso.

Mientras tanto la federación española autorizó el fichaje y simplemente multó a club culé con 50 pesetas, en un paripé orquestado para complacer a la FIFA.

El Real Madrid, como es lógico, protestó sin éxito a la federación, que no solo había negado la posibilidad al Real Madrid, si no que había ayudado al Barcelona a cerrar el fichaje.

En abril de 1951 le concedieron el estatus de refugiado político.

El régimen de Franco vio en él una buena baza internacional, un fugado anticomunista era la mejor de las propagandas.

Tapa de la película de Ladislao Kubala

Portada de la película con la participación de Kubala. (Fuente: https://www.bitbol.la/)

Incluso llegó a exhibirle en la película «Los Ases buscan la Paz»

Por lo que colaboró en la operación llegando incluso a nacionalizarlo en junio de 1951, previo bautismo en Águilas, Murcia.

Incomprensiblemente, tras esto, la federación le concede el permiso para jugar partidos oficiales.

Debutando en copa en junio de 1951, aunque su transfer oficial no llegaría hasta 1954.

Para lo cual el Barcelona tuvo que pagar 300.000 pesetas al Vasas y hasta 12 millones de liras al Pro Patria italiano, quien le contratara tras la salida de Hungria.

Kubala festeja un gol en Les Corts.

Barcelona movió todas las palancas posibles acabó contratando de pleno derecho a Kubala, jugador que cambió la historia del club.