De 5 en 5…. Y un danés haciendo el puente aéreo

Hoy en Odio Eterno Al Fútbol Moderno rememoramos dos de los partidos más significativos de la década de los 90. El Clásico del fútbol español en estado puro.

El Barça de Cruyff venía de encadenar tres títulos de Liga, hito que lograba por primera vez en su historia, así como el trofeo en propiedad.

Siguiendo la teoría de los vasos comunicantes, si a un lado del puente aéreo va bien, en el otro están en crisis, efectivamente así era.

El Madrid de la Quinta del Buitre había ganado cinco ligas seguidas a finales de los 80, pero el inicio de década lo habían comenzado cuesta abajo y sin frenos. Una de las etapas más negras en la exitosa historia de los blancos.

El conjunto azulgrana generaba algunas dudas con su juego, pero se mantenía arriba en la clasificación, en una tensa pugna con Deportivo de la Coruña por liderar la tabla.

El punto de inflexión llegó el 8 de enero de 1994. Un nuevo Clásico, otra vez el partido del Siglo. “O Baixinho”, recién llegado a Can Barça fue el gran protagonista con su hat-trick. Nunca volvió a marcar en un duelo contra el Madrid.

Once inicial de el FC Barcelona en El Clásico de la 93-94

Fuente: http://falso9sports.com

La última gesta del Dream Team

Romario, recién llegado del PSV a cambio de 2.000 millones de pesetas llevó el júbilo al a grada abriendo el marcador en el minuto 24.

De aquél tanto, todo el mundo recuerda la “Cola de Vaca” con la que el brasileño se zafó de Alkorta, pero esta acción de fantasía, fue precedida por una majestuosa jugada asociativa al más puro estilo Cruyff.

El “10” estaba desesperando a los zagueros blancos, que sólo podían parar al jugador carioca en falta. Butragueño, aquel día fuera del once por decisión de Floro, se abrigaba en el banquillo.

Romario fue el héroe culé en El Clásico de 1994

Fuente: https://www.fcbarcelona.es

Al comienzo de la segunda parte Stoichkov se escapó con una gran galopada y fue frenado en la frontal. Era la hora de Koeman, el especialista. Cañonazo con efecto del holandés y 2-0 en el luminoso.

10 minutos más tarde de nuevo Romario, la pesadilla blanca. Balón en profundidad de Guardiola. Dos contra uno frente a Buyo. Nadal cede para Romario, que marca a placer.

En el 81’ el mago brasileño certificó su triplete con asistencia sin mirar firmada por Laudrup. El delirio quedó instalado en el graderío del Camp Nou hasta la conclusión del encuentro.

La “manita” de El Clásico la cerró Iván Iglesias, que había llegado el anterior verano procedente del Sporting de Gijón por algo más de 100 millones de pesetas. Normalmente actor de reparto, pero protagonista en una de las últimas grandes noches del Dream Team.

Esa Liga se la terminó llevando el equipo catalán. La cuarta consecutiva para los pupilos de Johan. Una vez más con suspense, con aquel penalti de Djukic parado por González en la última jornada… Pero de eso hablaremos otro día.

Buscando venganza

364 días después los eternos rivales se cruzaban de nuevo, esta vez en el Bernabéu. Los madridistas llegaban picados, picadísimos por lo acontecido en el último encuentro y con ganas de revancha

Además contaban con un fichaje de relumbrón, Michael Laudrup, había hecho el puente aéreo (pavor en Can Barça). La mala relación con Cruyff y 1.500 millones de pesetas tuvieron la culpa.

Valdano sucedió a Benito Floro en el banquillo de la “Casa Blanca” y junto a él llegaron jugadores como Amavisca, Redondo, Quique Flores y Cañizares.

El entrenador argentino llegaba con frases de aliento para el madridismo:

Algún día devolveré al Real Madrid todo lo que le he quitado” “Quiero arrebatarle al Barcelona la bandera del gusto por el buen fútbol

En octubre directamente desde el Real Madrid C, subió al primer equipo un joven talento criado en la cantera del Atlético de Madrid ¿Le conocéis verdad?…. Un tal Raúl González Blanco.

Mientras tanto en Can Barça comenzaba una etapa complicada. Aún rondaba el fantasma de Atenas y el Dream Team comenzaba a desintegrarse

De nuevo entra en juego la teoría de los vasos comunicantes. Unos cotizando al alza y sus acérrimos rivales a la baja.

Zamorano fue el héroe madridista en El Clásico de 1995

Fuente: https://www.abc.es/deportes

El Madrid fue un vendaval. Sacó los colores al equipo que apenas un año antes les había zarandeado en el Camp Nou. Todo el equipo cuajó un excelente partido, alentados por un ciclón llamado Zamorano.

El irreductible goleador chileno, “Bam Bam” para los amigos, se convirtió en la pesadilla de la resaca de Reyes para los culés- Anotó un hat-trick en 39 minutos encarrilando la goleada blanca.

La catarsis merengue

El Madrid entró enchufadísimo al partido. Laudrup se zafa de Bakero, la cede para Raúl, que a la remanguillé asiste para Zamorano, éste fusila sin piedad a Busquets (Carlos, no Sergio).

5 minutos. El Madrid desatado y el Barça como un flan, se empezaba a dar la vuelta a la tortilla. No era un espejismo, en el 21’ mal saque del portero culé, asistencia magistral de Amavisca y el “9” la mandaba de nuevo al fondo de las mallas.

A 6 minutos para el descanso ¿Quién apareció? Otra vez él. De nuevo Iván perforó la portería culé. Laudrup lo hizo todo. Pelea con Bakero, se la roba y filtra un pase antológico para vengarse de sus ex compañeros.

Stoichkov, exasperado y sin poder rascar bola decidió que no merecía la pena seguir en el campo. Cometió una dura entrada sobre Quique Flores que se tradujo en roja directa en el 44’.

90 minuti son molto longo

La segunda mitad continuó por los mismos derroteros. A los futbolistas del Barcelona les quemaba el balón en los pies, mientras que los blancos iban a todo gas.

En el 69’ robo de Laudrup en el centro del campo, la cede para Martin Vázquez, que hace un autopase de fantasía. Su centro lo remata al palo Zamorano y el rechace  lo transforma Luis Enrique en el cuarto de la noche.

El hoy archienemigo merengue lo celebró con rabia mostrando orgulloso la camiseta blanca a la grada del Bernabéu. Ya sabéis las idas y venidas del fútbol en general y de El Clásico en particular.

Sólo un minuto después Amavisca redondeó la “manita” blanca. Recibe el pase de la muerte y la empuja a puerta vacía para correr por la línea de fondo y realizar su clásica celebración con el dedo apuntando al cielo. Venganza consumada.

Partidazo de los chicos de Valdano y cambio de tendencia en el fútbol español. El Dream Team se asomaba al abismo y los madridistas resurgían de sus cenizas una vez más.

Los merengues culminaron el año con el título de Liga ¿Sabéis quién quedó segundo? Otra vez el Súper Depor, los gallegos parecían gafados con el título doméstico, ese año se tuvieron que “conformar” con su primera Copa del Rey. Cuatro años después conseguirían el ansiado título, de eso también hablaremos otro día.

Once inicial del Real Madrid en El Clásico de 1995

Fuente: http://historias-del-realmadrid.blogspot.com