Sin serbios no hay paraíso. Historia del Doblete

Hoy vamos a ver la historia de un milagro, que tiene un par de santos que hicieron posible esa gesta.

Evidentemente el éxito de un equipo no puede ser cosa solo de dos, pero para mí, estos fueron los grandes artífices de ese milagro.

Uno de ellos fue un entrenador de principios, innovador para su época y culpable máximo de la llegada del otro.

El otro, un jugador modesto, de esos que parece que se retirarán del fútbol sin pena ni gloria, sin dejar huella o sin hacer ruido. Nada más lejos de la realidad. Tuvo una carrera larga, pero con un éxito tan glorioso como efímero.

El Atleti conquistó el "Doblete" en 1996

El Atleti conquistó el «Doblete» en 1996 (Fuente: www.lavidaenrojiblanco.com)

Los dos nacieron en la extinta Yugoslavia.  Uno en Loznica a mediados los 60, en la actual Serbia. Creció en el seno de una familia humilde, hijo de un chofer. Casi toda su carrera fue un desconocido, de ahí lo de estrella fugaz.

Como anécdota contaremos el origen de su apodo, que en este caso no viene de un periodista, ni de alguien del deporte como estamos habituados.

Al chico su abuela le decía una y otra vez que era un “sol”, llamándole así siempre y quedando este como su apelativo en serbio “sole”.

Milinko Pantic tenía un cañón en su pierna derecha

Pantic tenía un cañón en su pierna derecha (Fuente: elfutbloglin.blogspot.com)

Una diestra de oro

Dio sus primeras patadas a un balón en el Jedinstvo, aunque hasta que no llegó al Partizan de Belgrado, a los 19 años, no puede decirse que fuera profesional.

Esta etapa, aunque aún no lo supiera, se convertiría en fundamental en su vida, tanto en lo personal, compartió piso con su compatriota Goran Bogdanovic, (jugador del Espanyol del 96 al 98) que le presentó a su hermana, la que a día de hoy sigue siendo su mujer, como en lo profesional, ya que, el otro protagonista era por aquel entonces entrenador del equipo, un tal Radomir Antic.

Jugo poco y no destacó en Yugoslavia, pero en 1991, con 25, años ficha por el desconocido Panionios NFC, equipo de la parte baja de la Liga griega.

La situación política del país también fue fundamental en este casa. Ese año se inicia la guerra de los Balcanes.

Con el equipo heleno descendió, ascendió y llegó a consolidarse como uno de los mejores jugadores de la Liga griega.  Aunque se tratarse de una Liga menor, sus actuaciones tuvieron cierta trascendencia.

En España, en 1995, el Atlético de Madrid venia de una debacle, un período convulso en el que la temporada anterior llegó incluso a coquetear con el descenso. En ese contexto llegó Radomir Antic, pero vamos a ver cómo se produjo todo esto, que tiene miga.

Cuando Radomir Antic, se hace cargo del Atlético de Madrid, había tenido una proyección extraña.

Entrenó al Zaragoza, con muy buen resultado lo que le había llevado a dirigir al Real Madrid. Allí no se puede decir que le fuera mal inicialmente, a pesar de hacerse con el equipo a mitad de temporada (jornada 28 de la 90-91) acabó tercero, y con claros síntomas de mejora en su juego.

Esto le valió la oportunidad de continuar a la temporada siguiente, aunque no sin ciertas intrigas palaciegas.

Radomir Antic entrenó al Real Madrid antes de llegar al Calderón

Radomir Antic entrenó al Real Madrid antes de llegar al Calderón (Fuente: falso9.com)

Mal trago en Chamartín

En aquel momento, Pacho Maturana era el entrenador de moda y durante la crisis de la temporada anterior Mendoza había llegado a un acuerdo con él para dirigir al equipo.

El buen hacer del técnico yugoslavo en la recta final de la temporada complicaba enormemente su destitución y por tanto la llegada del cafetero, tal como se había planeado inicialmente.

En busca de una solución Ramón Mendoza le ofreció a Radomir Antic la secretaría técnica del club alegando sus conocimientos del fútbol internacional y sus dotes como políglota, pero el míster le dijo que él era entrenador y no tenía ninguna intención de dejar de serlo.

Así Mendoza tuvo que romper su preacuerdo con Maturana y dejar las cosas tal cual.

Radomir Antic estuvo dos años en el banquillo de la "Casa Blanca"

Radomir Antic estuvo dos años en el banquillo de la «Casa Blanca» (Fuente: www.marca.com)

Aquí no acaba todo, Leo Beenhakker, como entrenador del Ajax, se encontraba en La Coruña durante el Teresa Herrera de ese año y aprovechó esa coincidencia con Mendoza para criticar la planificación de la plantilla que había hecho Antic.

Dijo que no podía aspirar a nada con un solo delantero en la plantilla y esto valió para que Mendoza le ofreciera la secretaría técnica del club, que por supuesto aceptó al instante. Lo que viene siendo meter mierda y sacar partido de ello.

Por todo esto Radomir Antic comenzó la temporada cuestionado desde el primer día. Al final de la primera vuelta, y paradójicamente, tras vencer al Tenerife, Mendoza le fulminó con el equipo como líder en solitario (como ya comentamos) porque se cuestionaba su estilo de juego.

La realidad es que tuvo un enfrentamiento con el periodista Jose Mª García, que atacaba jornada tras jornada al equipo y al entrenador.

Desde el vestuario se planteó vetarle, pero esto se filtró a la prensa y el acoso al que fue sometido Radomir Antic se volvió insostenible, hasta tal punto que provocó su destitución y que Beenhakker tomará las riendas del equipo.

Ese Tenerife es el que le dio la Liga al Barcelona en la última jornada de esa temporada.

Un técnico de principios

Tras esa mala experiencia, se marchó a Asturias para entrenar al mejor Oviedo de la historia, lo que le reportó prestigio y reconocimiento internacional, materializándose en varias ofertas de clubes importantes.

Entre sus mayores logros está recuperar la mejor versión de Robert Prosinecki, a quien consiguió inculcar, aunque solo temporalmente, unos hábitos de vida más propios de un deportista de élite.

Radomir Antic siempre tuvo una habilidad innata para la enseñanza. Toda su carrera estuvo marcada por  el descubrimiento y formación de jóvenes promesas por las que apostó, con gran acierto en la mayoría de los casos.

En esta faceta suya de mentor o formador hay que incluir casos tan rocambolescos como aquel profesor de aerobic al que convirtió en su asistente, cuando entrenó al Real Zaragoza, un tal Víctor Fernández del que ya hablamos anteriormente y que con el tiempo se convertiría en un entrenador de éxito.

Caso similar al de Rafa Benitez, ex jugador amateur y estudiante de INEF, que formó parte de su cuerpo técnico durante su etapa en Chamartín, iniciando así su carrera en los banquillos.

Antic dejó su sello en el Real Oviedo

Antic dejó su sello en el Real Oviedo (Fuente: conddedeporte.com)

La génesis de «El Doblete»

En la 95-96 acepta la oferta del Atlético de Madrid. Se dice que tenía un precontrato con el Valencia, por lo que Roig diría: “Este es el único hombre que me ha puesto los cuernos”.

Antic se decantó por el Atleti porque era una apuesta difícil y él quería demostrar su valía. Se hizo cargo de un equipo en pleno declive, con contratos en vigor y sin el dinero para esa profunda reforma que necesitaba.

En la portería incorporaron a Molina, que había cuajado una buena temporada en un Albacete que había descendido.

Junto a él, llegó el defensa Santi Denia. Del Valencia el delantero búlgaro “Lubo” Penev, al que no habían querido renovar en la capital del Turia y del Espanyol llegó el centrocampista Roberto Fresnedoso, así como otros fichajes de discreto cartel.

De la plantilla con la que se encontró aprovecho a la perfección a un joven Kiko Narváez, que formaría una dupla temible junto a Penev (26 goles esa Liga) y sobre todo provocarían infinidad de faltas al borde del área, de las que veremos su importancia a continuación.

Un tal Simeone, que no había acabado de cuajar desde su llegada del Sevilla, pero que sería trascendental por su carisma y efectividad recuperando el balón en la medular.

Caminero llegado del Valladolid como central, despuntaba ya en el medio campo o un Solozábal más que solvente atrás. También se quedó con Toni Muñoz, al que sacó un gran rendimiento, como a Delfí Geli, o un Vizcaíno que le sirvió para dar estabilidad al equipo.

Radomir Antic creó un Atleti muy solvente tras un etapa muy convulsa

Radomir Antic creó un Atleti muy solvente tras un etapa muy convulsa (Fuente: sevilla.abc.es)

Un fichaje inesperado

Con la plantilla cerrada. Tras una gran reforma y con muchísimas incorporaciones, Radomir se encapricha de un desconocido centrocampista de 29 años que juega en Grecia, pero al que conocía de sus inicios como entrenador en el Partizan.

Según cuenta el propio míster no era la primera vez, ya lo había intentado sin éxito dirigiendo al Zaragoza y al Oviedo.

Esta vez habló con la familia Gil para traerlo a un Atlético de Madrid, que estaba haciendo una gran inversión en la plantilla (entiéndase fuerte por todo lo que estaba a su alcance).

Gil no quiso saber mucho del serbio inicialmente, pero su bajo coste y según dicen la insistencia del entrenador acabó por convencerle. Se dice que Radomir dijo que pagaba los 75 millones de pesetas de su bolsillo si era necesario, con lo que Gil tuvo que ceder.

Pantic militaba en el Panionios griego

Pantic jugaba en Panionios (Fuente: elfutbloglin.blogspot.com)

Gracias a su buena relación con Prosinecki, al que había recuperado para la causa en el Oviedo, consiguió un compromiso del jugador balcánico para jugar en el Calderón.

Los cantos de sirena venidos desde Can Barça, acabaron por enredar al croata, para equivocarse una vez más y ponerse a las ordenes de Johan Cruyff. Quien le había convencido para faltar a su palabra dada a Radomir Antic.

También estuvo a punto de traer a Jokanovic, otro ex pupilo suyo en el Principado, pero se decantó por el Tenerife, de menor entidad pero que parecía más estable que el Atlético. Sirva esto para ilustrar la situación que vivía el club. Sinceramente, no les echaron en falta lo más mínimo.

Temporada perfecta

Su fútbol se basaba en el contraataque. Utilizaba una novedosa defensa adelantada para reducir espacios. El juego con los pies del portero, combinado con una presión asfixiante para recuperar el balón lo más rápido posible, y, tras esto rápidas transiciones para sorprender descolocados a los rivales.

El equipo destacó por una cualidad de la que había adolecido hasta entonces, su regularidad. Además, gracias al desconocido serbio, convirtió cada jugada a balón parado en una ocasión de gol,  su Atlético metió el 60% de los goles a balón parado.

Esa primera temporada el Atlético conquistó Liga y Copa, y demostró que podía no solo competir con los grandes de la ligas, también podía vencerles.

Como suele decirse cuando la noche es más oscura es justo antes del amanecer, y así fue.  Radomir Antic obró el milagro.

El Atleti conquistó el Doblete en 1996

El Atleti conquistó el Doblete en 1996 (Fuente: www.mundodeportivo.com)

Aquel serbio, de nombre Milinko “Sole” Pantic tenía un guante en su pie y demostró una efectividad pasmosa tanto para disparar cada falta al borde del área o en las jugadas de estrategia diseñadas en la pizarra.

El «102 se convirtió en la clave de aquel engranaje que Radomir Antic había montado a partir de muchas piezas sueltas, pero que a base de trabajo había llevado a cabo una idea que tenía clara desde el primer día. Consiguió hacerlo funcionar a la perfección.

El ya maduro Milinko, se convirtió en el ídolo de la afición rojiblanca, que supo reconocer la trascendencia de su juego en el rendimiento del equipo.

 

Corazón rojiblanco

En la Romareda, un gol del serbio en la final de la Copa del Rey frente al Barcelona les daba la victoria (por ese tanto le pusieron el busto en el Calderón).

Homenaje a él también es el ramo de flores que depositaban en cada partido en el banderín de corner en el Calderón, como recuerdo a sus centros milimétricamente medidos que atormentaban a los rivales visitantes.

La temporada siguiente, en palabras del mismo Antic no salió todo lo bien que debiera. Perdió a jugadores importantes como Penev, por cuestión de edad.

Se vio obligado a aceptar a nuevos futbolistas que le impusieron desde la presidencia, como Andrei, que sustituyo a Solozábal, que tenía un buen golpeo, cosa que no necesitaba con Pantic en el equipo y, era mucho más lento.

Le trajeron a Esnaider, al que ya conocía de su etapa en Chamartín y del que no había sabido, ni supo sacar un gran rendimiento. Se puede decir que le hizo un favor al Madrid llevándoselo. También llegaron jugadores que simplemente “cumplirían”, como Radek Bejbl.

El Atleti no obtuvo los resultados esperados en la 96-97

El Atleti no obtuvo los resultados esperados en la 96-97 (Fuente: equiposdefutbol2.blogspot.com)

Esa temporada 96-97 entró en vigor la Ley Bosman, que reconocía a los jugadores comunitarios como nacionales, lo que cambiaba sustancialmente las reglas de juego a la hora de configurar plantillas y eliminaba de facto el límite de 2 extranjeros por equipo (afectando esto solo a los extracomunitarios).

Acabaron quintos en Liga, en Champions, fueron los único capaces de vencer al Borussia Dortmund, que sería campeón, pero sucumbieron ante el Ajax con un gol en el añadido. Los mejores momentos de este equipo ya habían pasado.

El Ajax eliminó al Atleti en la Copa de Europa 96-97

El Ajax eliminó al Atleti en la Copa de Europa 96-97 (Fuente: as.com)

En cuanto a Pantic, el balcánico jugó tres temporadas a orillas del Manzanares y siempre será recordado con cariño por la parroquia colchonera.

Mención especial, al día del 5-4 de Copa en su segunda temporada, frente al Barça de Ronaldo, donde marcó los cuatro tantos de su equipo.

Hay que reconocer que Pantic siempre fue un tipo comprometido, de esos que entrenan duro, no hacen ruido, pero hablan cuando lo tienen que hacer, en el campo. En definitiva, Radomir Antic acertó con su francotirador serbio y menudo rendimiento le dió.

 

El final de una etapa

Ya en el ocaso de su carrera, salió rumbo a Francia, al Le Harve, para acabar su carrera en el Panionios griego.

Antic, continuó dirigiendo al equipo hasta la 97-98,  para volver al rescate de los colchoneros en la recta final de la siguiente campaña (98-99), y una vez más, durante 11 jornadas en las que no pudo evitar el naufragio del equipo que descendió a 2ª división.

Ya en Segunda llegó a hacerse cargo del equipo, pero fue cesado o dimitió (no está claro) por discrepancias con Jesús Gil.

Supuestamente entrenaría gratis esa campaña, pero tenía una cuantiosa prima si conseguía el ansiado ascenso, aunque no queda claro lo que realmente pasó entre ellos.

De Pantic, recordamos su gol más importante, que fue el de la final de Copa 95-96, del que ya hemos hablado, pero no era un gol característico suyo, por eso he elegido este, aunque menos importante, muy característico suyo y de gran factura.