Reformas Estructurales (III)

Para el Real Madrid la temporada 95-96 había sido especialmente convulsa y con uno de los finales más aciagos que se recuerdan en Chamartín.

Como hemos comentado en alguna ocasión la crisis deportiva y la institucional en esto del fútbol suelen ir de la mano.

Tras la exitosa “Quinta del Buitre” el «Dream Team» de Cruyff había emergido con una fuerza descomunal consiguiendo 4 Ligas consecutivas.

Solo Jorge Valdano consiguió romper la racha culé y levantar un campeonato que esperaban marcase un cambio de tendencia.

Real Madrid en al temporada 1996-1997. Arriba: Illgner, Seedorf, Hierro, Redondo, Suker y Alkorta. Abajo: Secretario, Víctor, Roberto Carlos, Mijatovic y Raúl - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Real Madrid en al temporada 1996-1997. Arriba: Illgner, Seedorf, Hierro, Redondo, Suker y Alkorta. Abajo: Secretario, Víctor, Roberto Carlos, Mijatovic y Raúl (Fuente: as.com)


Nada más lejos de la realidad. En noviembre de 1995 caía Ramon Mendoza y Lorenzo Sanz le relevaba en la presidencia blanca.

Jorge Valdano caía en enero del 96 tras perder en casa frente al Rayo Vallecano y tener al equipo a la deriva en mitad de tabla.

Tras un partido de transición con Del Bosque en el banquillo llegaba Arsenio Iglesias. El padre del Súper Dépor.

Tras 19 partidos con el «Brujo de Arteixo» al frente del equipo, la cosa no mejoró. El Real Madrid terminó en sexta posición en aquella loca Liga de 22 equipos en la que el Atlético de Madrid consiguió el doblete.

 

Nuevo rumbo

Lorenzo Sanz decidió coger el toro por los cuernos, consciente de la delicada situación institucional, económica y deportiva que vivía el club.

Aquella fue la primera vez desde la creación de las competiciones europeas que los merengues no disputaron ningún trofeo continental.

El nuevo presidente tenía claro su objetivo, devolver al club a la élite del fútbol mundial y, para ello había comenzado a planificar la siguiente temporada casi un año antes.

En enero del 96, dos días antes de la salida de Jorge Valdano había cerrado el fichaje del delantero croata Davor Suker.

La comprometida situación económica del Sevilla FC había obligado a la venta de su gran estrella para salvar al club.

Presentación de Fabio Capello como entrenador del Real Madrid en 1996 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Presentación de Fabio Capello como entrenador del Real Madrid en 1996 (Fuente: www.marca.com)


El Real Madrid abonó 600 millones de pesetas y cedió hasta final de temporada a Dejan Petkovic. Además, se incluyeron hasta tres jugadores en la operación, pero que no se concretaron inicialmente.

La decision de Suker fue fundamental, ya que, el Valencia CF intentó dinamitar la operación ofreciendo 800 millones a cambio del delantero, pero el jugador no dudó.

Mientras tanto Lorenzo Sanz buscaba un director de orquesta y el elegido fue Fabio Capello, artífice de unos de los mejores AC Milan de la historia.

Se dice que don Lorenzo convenció al centurión romano con su prometedor proyecto deportivo, a pesar de que este tenía un acuerdo verbal con el Parma FC.

Con Suker ya firmado, se rumoreó que Mijatovic fue una petición expresa de Capello, pero lo cierto es que Lorenzo Sanz llevaba meses detrás del que estaba siendo el mejor jugador de la Liga. Al finalizar la temporada depositaron los 1.284 millones de su cláusula de rescisión.

Suker y Mijatovic en el Real Madrid - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Suker y Mijatovic en el Real Madrid (Fuente: twitter.com)


Renovación blanca

La operación pilló por sorpresa a Paco Roig y a todo valencianismo, que pasaron de pretender la contratación de Suker y formar una delantera de ensueño, a que ambos se convirtiesen en su peor pesadilla vistiendo de blanco.

Roig acusó a Lorenzo Sanz de no tener un duro y haber pagado la cláusula de forma fraudulenta, con dinero de Antena 3. Amenazó asegurando que conocía las cláusulas de los jugadores del Real Madrid y que su presidente se podía llevar una sorpresa.

Si quiere a algún jugador que lo intente, a ver si alguno quiere - Lorenzo Sanz

Aquí nació la rivalidad histórica entre ambos clubes, fruto de aquella afrenta que hoy en día continua tan viva como entonces para la afición valencianista.

Aquel verano de 1996, el primero con la “Ley Bosman”, se esperaba movido en las oficinas del Santiago Bernabéu, aunque habían hecho parte del trabajo con las dos estrellas balcánicas, quedaba mucho para cumplir los deseos del nuevo entrenador.

Antes de seguir acometiendo fichajes había que hacer hueco. Como suele decirse, antes de entrar dejen salir.

Muy sonada fue la salida de Luis Enrique, terminaba contrato y se marchó al eterno rival tras varios años jugando en casi cualquier posición y sin alcanzar el nivel mostrado en el Sporting de Gijón.

Luis Enrique junto a Mourinho y Guardiola en su primera temporada en el FC Barcelona - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Luis Enrique junto a Mourinho y Guardiola en su primera temporada en el FC Barcelona (Fuente: www.mundiario.com)


Fin para algunas «vacas sagradas»

El danés Michael Laudrup voló rumbo a Japón para jugar en el hoy más conocido Vissel Kobe. Antaño era un destino futbolístico realmente exótico.

El delantero chileno Iván Zamorano fue traspasado al Inter de Milán por una cantidad cercana a los 400 millones de pesetas.

El joven atacante argentino Juan Eduardo Esnáider tampoco terminaba de encajar. Tras haber permanecido 2 años en el Real Zaragoza, regresó pero su rendimiento no convenció y ese verano fue traspasado el Atlético de Madrid.

El veterano peso pesado Michel, salió rumbo al Atlético Celaya, donde se reunió de nuevo con Hugo SánchezEmilio Butragueño.

Míchel y Butragueño y Hugo Sánchez durante su etapa en el Atlético Celaya - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Míchel,  Butragueño y Hugo Sánchez durante su etapa en el Atlético Celaya (Fuente: www.milenio.com)


Miquel Soler y Quique Sánchez Flores partieron rumbo a Zaragoza. En el caso de Soler sin haber alcanzado el nivel mostrado en el RCD Espanyol.

Algunas jóvenes promesas también se vieron obligadas a emigrar en busca de minutos. Fueron los casos Contreras al Rayo Vallecano, Iván Pérez al ExtremaduraCD o Sandro a la UD Las Palmas.

Algunos fichajes frustrados como Petkovic o Freddy Rincón salieron para reducir la masa salarial, el primero rumbo al Racing de Santander y el colombiano camino del Palmeiras, donde ya había jugado anteriormente. Y así hasta colocar un total de 14 jugadores.

Amavisca, Chendo, Petkovic y Míchel en el Real Madrid - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Amavisca, Chendo, Petkovic y Míchel en el Real Madrid (Fuente: as.com)


Más caras nuevas

Tras el cambio de entrenador y de sistema Roberto Carlos había quedado relegado a un segundo plano en el Inter de Milán.

Capello, consciente del potencial del rapidísimo lateral izquierdo de 23 años, vio en él la pieza perfecta para su sistema. Su fichaje se cerró por unos 600 millones de pesetas. Uno de los más rentables en la historia del club

Para el medio campo Capello pidió al centrocampista de la Sampdoria Christian Karembeu, pero la entrada en escena del FC Barcelona frustro el fichaje y finalmente permaneció en la UC Sampdoria.

Supuestamente en aquel viaje a Liguria se fraguó la contratación de de Clarence Seedorf, compañero de Karembeu y, que tenía como objetivo ocupar el hueco pensado para el francés. Costó 600 millones, como el joven brasileño Zé Roberto.

Raúl González celebra un gol junto a Clarence Seedorf y Predrag Mijatovic - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Raúl González celebra un gol junto a Clarence Seedorf y Predrag Mijatovic (Fuente: twitter.com)


Para el lateral derecho el elegido fue Carlos Secretario, el único de los fichajes que no funcionó.

El zaguero portugués costó algo más de 200 millones y se le recuerda más por haber atrapado a la liebre del Benito Villamarín que por cualquier otra jugada vestido de blanco.

Antaño no se daba tanta importancia a la altura de los guardametas, pero Capello ya había desarrollado ese gusto tan actual. Supuestamente por ser más solventes en las jugadas a balón parado.

Por ese motivo, a pesar de contar con Buyo, ya en el ocaso de su carrera y, un emergente Cañizares, solicitó la contratación del veterano portero alemán del FC Colonia, Bodo Illgner.

A pesar de toda esta revolución, Capello había solicitado la contratación de Flavio Conceiçao y de Matias Almeyda, pero las arcas del Real Madrid no daban para más y hubo que suplir esas peticiones con canteranos.

Así dieron el salto algunos canteranos José María Gutierrez, “Guti”, Victor García del Amo o Álvaro Benito, este último en menor medida, ya que, sufrió una desafortunada lesión a principios de temporada que truncó su carrera.

Álvaro, Raúl y Guti tres promesas blancas de mediados de los 90 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Álvaro, Raúl y Guti tres promesas blancas de mediados de los 90 (Fuente: twitter.com)


El equipo empieza a carburar

Llegados al mes de diciembre Capello enmendó su error y fichó a Christian Panucci, de 23 años y al que Capello ya conocía del AC Milan. Una vez más acertó y con 660 millones de pesetas solucionó las carencias en el lateral derecho.

Lo cierto es que Capello cambió el club de arriba abajo. Empezando por el sistema, pasó a jugar con el clásico 4-4-2, con doble pivote.

Acusado de ultradefensivo por muchos, hay que recordar que sus mediocentros eran Seedorf y Fernando Redondo, que no eran precisamente dos obreros del balón.

Panucci junto a Simeone y Prodan en un derbi madrileño - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Panucci junto a Simeone y Prodan en un derbi madrileño (Fuente: cadenaser.com)


Introdujo un código de conducta muy estricto, que obligaba a viajar con el uniforme del club, prohibió hablar por el móvil durante las comidas. Comenzó a ser necesario permiso para salir de Madrid y los jugadores tenían hora límite para acostarse.

El «sistema» Capello dio sus frutos y el Real Madrid se convirtió en un equipo extremadamente fiable. Ganó la Liga con cierta solvencia, sin perder un encuentro hasta febrero, y solo dobló la rodilla en cuatro encuentros durante toda la temporada.

Por ponerle alguna pega, uno de los que perdió fue en el Campo Nou, donde el mejor Ronaldo dio la victoria por la mínima a los culés.

Ronaldo Nazario y Roberto Carlos disputando El Clásico -Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Ronaldo Nazario y Roberto Carlos disputando El Clásico (Fuente: www.vavel.com)

El Barça también apeó a los blancos en octavos de final, pero si fueron capaces de vencerle en el encuentro de Liga en el Bernabéu.

No todo fue alegría en la «casa blanca», Capello echaba de menos Milán y a a mitad de temporada quiso marcharse y tuvieron que convencerle para que se quedase en Madrid.

Llegado junio y con la Liga bajo el brazo regresó a Italia. Solo cumplió la primero de los tres años, pero puso la primera piedra del proyecto ganador que devolvió al Real Madrid a la cima del panorama futbolístico.

Ese equipo, poco antes deshauciado logró en 1998  la 7ª copa de Europa, título que se le resistía a los blancos desde 1966.

Celebración del Real Madrid, campeón de la Liga 96-97 - Odio Eterno Al Fútbol Moderno

Celebración del Real Madrid, campeón de la Liga 96-97 (Fuente: latribunamadridista.com)